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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

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José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


sábado, 11 de febrero de 2017

LAS ARTES
Artículo leido 2603 veces.
Einstein, el vidente
Publicado 20/09/2015

Óscar Aguirre Gómez*
Albert Einstein, el científico que revolucionó el mundo del siglo XX, sigue campante en medio de la crisis que constituye el maremágnum del siglo XXI. A partir de sus descubrimientos, la humanidad no sería la misma: encontró la manera de crear y destruir. De escindir el átomo y de remontar el tiempo. Einstein concluyó que el universo es un espacio de cuatro dimensiones: las tres de lugar o posición y otra que fija el tiempo o el momento. Fue un hombre sencillo. Iba al fondo de las cosas. Amaba la belleza. Una vez le dijo a alguien: no soy un hombre de comprensión rápida. ¡Él, que aceleró el tiempo!

Nacido en 1879, en Ulm, ciudad alemana, aprendió solo el cálculo infinitesimal. Sus profesores enfrentaban sus preguntas un tanto inquietantes. Leyó a David Hume. Las ideas de Kant acerca del espacio y el tiempo también influyeron en el científico. Sobre todo la relación entre el espacio físico y la geometría y del tiempo con la aritmética, aunque las observaciones de Kant tenían que ver más con el mundo de Newton que con el que mostraría Einstein. Tuvo además influencias de Henri Poincaré y de Hendrik Lorentz. Así mismo, de Nietzsche y de Schopenhauer.

Su teoría

En 1905 produjo su famosa teoría de la relatividad y su teoría de la luz, basada en la teoría de los cuantos, de Planck. Ambas hipótesis revolucionarias, aunque contradictorias. El 6 de noviembre de 1919, en una sesión conjunta de la Royal Society y de la Royal Astronomical Society, se hizo pública la comprobación de la Teoría de la Relatividad de Einstein. Al día siguiente, el Times de Londres ofrecía al público la sorprendente noticia: el edifico de Newton era sustituido por el de Einstein. Los periódicos de Europa y América hicieron eco al sensacional informe.

 “La historia de la bomba atómica tuvo sus orígenes, en alguna medida, cuando en 1806, el francés Becquerel descubrió la radioactividad del Uranio y cuando los Curie aíslan, en 1902, el radio; pero la clave teórica que posibiltó este trágico invento la dio Einstein en 1905 al inventar su Teoría de la Relatividad y, sobre todo, E= mc2, en la que vinculaba la masa con la energía e indicaba la enorme cantidad de energía encerrada en un simple átomo”, anota Ernesto García Camarero. Einstein sabía adónde iba. “Su poder de concentración tenía una intensidad y una profundidad fantásticas –dice Banesh Hoffmann-.
Cuando luchaba con un problema recalcitrante, lo acosaba como un animal acosa a su presa. A menudo, al encontrarnos frente a una dificultad aparentemente insuperable, recorría la sala a grandes pasos, mientras se enrollaba en el dedo índice el mechón de su larga cabellera grisácea. Una mirada soñadora y distante, pero vuelta hacia dentro, aparecía en su rostro. No había en él apariencia alguna de concentración, ningún fruncimiento del ceño, sino tan sólo una plácida comunión íntima.
Pasaban los minutos, y de pronto Einstein se detenía y varía su expresión en una suave sonrisa. Había encontrado la solución del problema. A veces era muy sencilla…”. 
Una magia invisible obraba en el interior del genio, mediante un proceso impenetrable. El científico ejecutaba sus tareas en silencio, lejos del torbellino de la multitud. Mientras los demás se perdían en la algarabía, él creaba calladamente para luego compartir sus asombrosos hallazgos. La genialidad de Einstein consistió en captar fenómenos que para el común de las gentes son inadvertidos. Con su imaginación ahondó en causas desconocidas para concretar efectos.

FILOSOFÍA OCULTA
El padre de la física moderna, creador de la teoría científica más importante del siglo XX, fue también un aficionado a lo místico. Pocos saben que Einstein pudo obtener su inspiración, o al menos los primeros indicios de la idea que lo llevó al descubrimiento de la fórmula clave, en la lectura y estudio de La doctrina secreta, de Helena Petrovna Blavatsky, quien fundara en 1875 la Sociedad Teosófica.

Einstein dijo: “La función más importante del arte y la ciencia consiste en despertar y mantener vivo el sentimiento religioso en quien tiene la capacidad de recibirlo. El ser humano tiene una necesidad vital de participar en una búsqueda espiritual o científica de las cosas. La persona inquieta intelectualmente intensifica este sentimiento y lo lleva inherente en toda su existencia. Uno se halla inclinado a tratar de definir su propio concepto del universo, de acuerdo a un sentimiento cósmico religioso difícil de explicar a quien no lo haya experimentado, ya que no lleva anexo ningún concepto antropomórfico de Dios”. No concibe pues a la Mente Universal a imagen y semejanza humanas. Místico a su manera, la filosofía de Einstein es una mezcla de Pitágoras y Spinoza, donde el Cosmos está presidido por un orden central, que puede ser captado por el espíritu a través de la unión mística.

El estudio del átomo estaba casi que estancado desde hacía más de 24 siglos. En 1888 la Editorial Kier, de Buenos Aires, publicó La doctrina secreta, de Blavatsky. 
En la página 219 del tomo II se lee: “La ciencia entera se basa en la doctrina de la naturaleza ilusoria de la materia y la divisibilidad infinita del átomo. Ella abre horizontes ilimitados a la sustancia, animada por el soplo divino de su alma en todo estado posible de tenuidad, estados no soñados aún por los químicos y físicos más espiritualmente predispuestos…”.

Según declaraciones de la sobrina de Einstein, éste tenía una copia de La doctrina secreta en su escritorio, la cual consultaba con frecuencia. En una entrevista de 1935, Einstein declaró sobre la obra: “Es un libro muy extraño y le he dicho al profesor Heisenberg, mi compañero en los estudios de física, que adquiera una copia y la tenga en su escritorio. Le he urgido a que se sumerja en su lectura cuando esté abrumado por algún problema. La extrañeza de su contenido quizá pueda relacionarlo o posiblemente lo inspire”. 

Recomienda
¡Esto es extraordinario! Una de las mentes más brillantes de la ciencia moderna, recomienda la lectura de un texto de ocultismo para inspirarse en la solución de problemas matemáticos! Durante la entrevista, el sabio tomó un tomo de La doctrina secreta y lo abrió en una página señalada y expresó: “Por ejemplo, he aquí algo que me intriga. Yo estoy asombrado de cuánto puede significar esto en la física moderna”. Con voz emotiva, continuó: “Basta esto para mostrar cuán absurdas son las admisiones simultáneas de la no divisibilidad y de la elasticidad del átomo. El átomo es elástico, luego el átomo es divisible, y debe estar compuesto de partículas o de subátomos ¿Y estos subátomos? O no son elásticos, y en tal caso no presentan importancia dinámica alguna, o son elásticos también, en cuyo caso están igualmente sujetos a la divisibilidad.
Y así ad inifinitum. Pero la divisibilidad infinita de los átomos resuelve a la materia en simples centros de fuerza, esto es, excluye la posibilidad de concebir a la materia como una sustancia objetiva…”. El maestro concluyó que hay otras afirmaciones muy significativas. Einstein, como los poetas, encontraba en la contemplación del universo materia inspiradora. Y para ello acudía entonces algunas veces a otros visionarios que le habían antecedido en su especulación, con la cual logró adentrarse en los misterios de la energía y de la materia.

“Así pues -dicen Pedro Landestoy y Salvador Hernaez-, a la primera mente del mundo científico le intrigaban y asombraban las afirmaciones que una mujer, carente de todo tipo de estudios universitarios, había realizado en un texto publicado más de cien años antes… En dicho libro ya se esbozaba la idea de que la materia y la energía son una misma cosa, sólo que el tema se enfocaba desde un punto de vista meramente espiritual”. Einstein, finalizan los autores, tradujo a fórmulas matemáticas aplicables a la ciencia física lo que la filosofía oculta, o sea la metafísica, ya conocía.

Una sola realidad
Una de las afirmaciones de la teoría de la relatividad coincide con otra que se encuentra en La doctrina secreta: la idea de que el tiempo y el espacio no son independientes uno del otro, sino más bien aspectos de una sola realidad cuatridimensional.

“La relatividad es un concepto central dentro de las enseñanzas de la fundadora de la teosofía –anotan Landestoy y Hernaez-, aunque ella la denominaba maya. Este concepto proclama que ‘nada en este mundo es lo que parece ser. Esto es así, porque nada tiene una naturaleza absoluta. Todas las cosas en este mundo tienen identidad sólo si son relacionadas con otras’. Añade Blavatsky que ‘maya o ilusión es un elemento que entra en todas las cosas finitas, ya que todo lo que existe tiene sólo una relativa, no una absoluta, realidad, ya que la apariencia que el escondido Nuómeno asuma depende del poder de cognición del observador de turno’. Esto es pura filosofía o, si se quiere, metafísica; pero pudo muy bien servir de pauta a Einstein para que éste arribara a su fórmula matemática”.

Parece ser que no hay nada nuevo bajo el Sol: Einstein tradujo al idioma tangible de la ciencia un conocimiento abstracto que era conocido por los adeptos del esoterismo a través de las edades. Sólo que a Einstein está vivo por su descubrimiento, mientras madame Blavatsky yace en el olvido.
Einstein falleció el 18 de abril de 1955 –hace 60 años-. No quiso tener un funeral que fuera un espectáculo. Rodeado de un pequeño grupo de familiares y amigos. El doctor Otto Nathan, albacea testamentario del difunto, leyó una estrofa que Goethe escribiera para las exequias fúnebres de Schiller:

“Todos quedamos enterados y felices.
El mundo le agradece lo que él le ha enseñado.
Ya hace tiempo que se expande entre las multitudes
Lo más suyo, que sólo a él pertenece.
Brilla entre nosotros como un cometa que desaparece
Esparciendo luz infinita con su luz”.
*Director de la revista Iris

Fuentes
- Pedro Landestoy y Salvador Hernáez, Einstein: Misticismo por ciencia (Año Cero, N° 40).
- Peter Michelmore, Einstein, perfil de un hombre.
- Ernesto García Camarero, Einstein.
- Hoffmann Banesh, Einstein.
TOMADO:  http://www.eldiario.com.co/seccion/LAS+ARTES/einstein-el-vidente1509.html

domingo, 11 de diciembre de 2016



Arturo Álvarez D´Armas

CANTOS ANCESTRALES
Caracas
VIENTO DEL SUR EDITORES
2016
Ay Negra
El único miedo a que llegue la muerte
es que salgas de mi memoria
no recuerdes las formas en que hacíamos el amor
ni toque tus senos
piernas
labios.
No estaremos frente a frente
con nuestros sueños y anhelos
confundidos cuerpo y labios.
La muerte es un largo silencio.

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El ensueño de la noche
me llevó al Mont Petit.
Subí al segundo piso
a ver a mi hembra pura de ébano.
Se levanta como astro por el firmamento
vinieron besos
movimientos de cintura.
Tu vestido fucsia le viene a la carnosidad de tus labios.
Un fuego violento salía de tus poros.
Llegaron los orígenes secretos
ríes con efusión y picardía.
Ando ebrio de caricias.
Carne con carne recorro esa topografía de montañas y ríos.
Suena el timbre fin del tiempo.
Busqué en ella la Luz, la Paz, mi esperanza.
Cerraste las piernas
para abrir al nuevo morador de la habitación.
Dijo adiós la negrita de La Guaira.
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Tu faz
ojos de centellas.
Irradias sándalo y cayena.

Igual que la boa
Dan-Gbi
usaré
la punta de mi lengua.

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TRAVESÍA
Atrás quedaron los baobabs
dolor de cadenas.
El viento lleva al galeón
arenas de plasma.

Panojas de guinea
lanzan a la costa.

Tocan cuerpos oscuros
dientes blancos
senos duros.
Tasadas al mejor precio.
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 A Nora Carrasquel

Bajo el sol de África
al otro lado del Atlántico
besé tu cuello de bubulcus ibis
y tu cabeza de Oni
absorbí el licor de tus senos
trepé tu cuerpo
como la araña Anancy.
Lucy brotó en el río Awash.
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El gallo de Gorée

El guerrero de la cresta roja
y largas espuelas
ronda la sombra del patio
llama del alba.
El cortejo
semeja un baile andaluz
vuelta sobre vuelta
el ala estirada
salta al ansiado trofeo
el pico córneo
sujeta las plumas de la sesera
ni sangre ni rudeza
bailadores de San Juan.

El gallo de Gorée no es para los orichas.
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Recuerdo
Voy por La Habana
con mi mulata rumbera.
Diablitos yorubas danzan el día de Reyes.
Hay rumbas, guarachas, sones y boleros.
Las comparsas, congas
y chambelonas van arroyando.
El Alacrán,
Príncipes del Rajá,
Los Marqueses de Atarés,
Los Dandys de Belén.
Pasamos por La Víbora, Neptuno,
Marte, El Prado, Obra Pía,
Jesús María y
La Calzada del Monte.
Viejos caminos del mito y de la fe.
En La Habana de Yemaya,
las olas se mueven como la mulata.
No existe la CMQ,
Ni la Mil Diez.
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DAMBALLAH
Soy la sepiente sagrada
oriunda de Uidah,
de la dinastía de Abomey.
En la bodega de barcos negreros
me hice a la mar
llegué a tierra de samanes y mastranto
ríos que recuerdan el Pendjari y el Alibori.
Por la ribera del río madre
brotó tu piel
bañada por una luz de oro y plata.
Recorrí tu cuerpo de banjo
abrevé en la hojarasca de tus pezones.
Renacen los ancestros.
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Bajamos la montaña rumbo a la costa negra
angostas curvas
árboles vetustos como la tierra.
Cantos de aves
siembra de cacao
fragancia de chocolate.
Mujeres de caderas con ritmos de tambor.
Beso la arena
se escurre con el agua marina.
El movimiento de las olas se oye como la música de Angola.
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Un caballo alazán
corre libre en la sabana
montado por Yemayá
en la lejanía del mañana.


Las piernas de mi mujer
son el pilar del orbe.
En el río Oggún
Entre Ifé e Ibadán
mora el humor eterno

Arturo Álvarez D Ármas
Poeta. Editor. Promotor Cultural. Investigador de las Culturas
Afroamericanas. Bibliógrafo. Fotógrafo.
Autor de los Siguientes Trabajos:
África: Algunas Leguminosas Forrajeras. 1996.
Apuntes Sobre el Estudio de la Toponimia Africana en Venezuela.  1981.
Bibliografía del Folklore Afrovenezolano.  1977.
Contribución a la Biblio-Hemerografía de José Luciano Franco.  1989.
El Negro en Argentina: Bibliografía, Hemerografía y Discografía.  1991.
La Cultura Africana en el Estado Aragua.  1984.
Lista Preliminar de Gramíneas Forrajeras Africanas en los Llanos de Venezuela y Colombia.  1991.
Manuel Zapata Olivella: Aporte Bibliográfico.  1987.
Medicina tradicional y Plantas Medicinales: Africa y Afroamérica.  1990.
Nervaduras de Amor.  (Poemario).  2001.
Plantado en Tierra Llana (Poemario).  2003.
Plantas Medicinales: Aporte Bibliográfico.  1991.
Poemas de Lesbos.  (Poemario).  2000.
Poemas de Sabana.  (Poemario).  2002.
Vástago de Lesbos.  (Poemario).  2000.
Poemas.  (Poemario).  2009.
El río devuelve. (Poemario).  2010.
Yo pecador (Poemario). 2013.
Director de las Revistas:
Página Abierta. Universidad Rómulo Gallegos, FUNDERG.  (San Juan de los Morros, Venezuela).  2001.
Tercer Milenio. Revista Internacional de Postgrado de la Universidad Rómulo Gallegos.  (San Juan de los Morros, Venezuela) y Universidad de Camagüey (Camagüey, Cuba). 1998.
Estudios Afrollaneros (Publicación Electrónica).
Colaborador de las Siguientes Publicaciones:
Tal Cual. (Caracas). El Nacional. (Caracas). Suma Universitaria.
(Caracas). Líneas. (Caracas). Artesanía y Folklore de Venezuela.
(Caracas). El Pastoreño. (Caracas). Suplemento Cultural de Últimas
Noticias
. (Caracas). El Nacionalista. (San Juan de los Morros).          La Religión. (Caracas). La Voz. (Guarenas). La Antena. (San Juan de los Morros). La Espada Rota. (Caracas). La Prensa del Llano. (San Juan de los Morros). Visión Apureña. (San Fernando de Apure). Contenido, El Periodiquito. (Maracay). Del Caribe. (Santiago de Cuba, Cuba). South Eastern Latin Americanist. (Estados Unidos de América).
www.letralia.com  (Publicación Electrónica).
http://historiografias.blogspot.com  (Publicación Electrónica).
http://vientodelsureditores.blogspot.com (Publicación Electrónica).
Otras Actividades:
Director Encargado de la Biblioteca Central de la Universidad Rómulo Gallegos.  (San Juan de los Morros, Estado Guárico, Venezuela).
Director de Cultura de la Universidad Rómulo Gallegos. (San Juan de los Morros, Estado Guárico, Venezuela).
Vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Editorial de la Universidad
Rómulo Gallegos (FUNDERG). (San Juan de los Morros, Estado Guárico, Venezuela).
Director General de la Semana de la Poesía de Guárico y Apure. (San Juan de los Morros, San Fernando de Apure, Venezuela).
Ha ofrecido lecturas poéticas y charlas sobre poesía y literatura
africana y afroamericana en diversas instituciones educativas.
Conferencias y talleres sobre la cultura africana en América y Venezuela.



Aparece en Valencia la firma más antigua de Cervantes

Hallan un documento del escritor, la historia judicial de un supuesto crimen con tintes novelescos, sucedida tras su cautiverio
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Retrato de Cervantes conservado en la Real Academia Española
Retrato de Cervantes conservado en la Real Academia Española - ABC
ANDRÉS AMORÓS Madrid - Actualizado: Guardado en: Cultura Libros
Al concluir el año dedicado a Cervantes, en el cuarto centenario de su muerte, ABC ofrece la primicia de un hallazgo cervantino: el descubrimiento de un documento, con la firma autógrafa del escritor. Solo 11 firmas han llegado hasta nosotros. Pero esta tiene, además, dos novedades: parece ser la firma más antigua que conocemos y no se refiere a sus trabajos por los pueblos andaluces sino a una historia judicial novelesca, con ribetes casi boccaccianos, que tuvo lugar en Valencia, cuando fue redimido.

El hallazgo

Lo ha encontrado, en el Archivo del Reino de Valencia, el archivero Jesús Villalmanzo –que ha publicado ya importantes documentos sobre Joanot Martorell, el autor del «Tirant lo Blanch», y Ausias March–, en el curso de sus investigaciones sobre fray Juan Gil, el trinitario que redimió a Cervantes . Éste es el avance de un estudio científico amplio, que está preparando.
Se trata de una declaración judicial realizada por Cervantes ante el Justicia Criminal de Valencia, el magistrado que entendía, en primera instancia, de los crímenes cometidos en la ciudad. (El folio siguiente recoge el testimonio de su amigo don Diego de Benavides, noble, natural de Baeza, que contaba 28 años).
El documento está muy bien conservado: quizá nadie lo ha consultado desde que finalizó el pleito, en 1581. Está escrito en lengua valenciana: así se hacía entonces, en los tribunales de la ciudad; también incluye algunas fórmulas jurídicas en latín. Lógicamente, las preguntas a Cervantes y sus respuestas se hicieron en castellano; luego, el escribano lo tradujo todo al valenciano. Poco después, Cervantes leyó y firmó su declaración.
Conviene recordar que el escritor tuvo trato, en Argel, con soldados y comerciantes valencianos, que hablarían en su lengua materna. Y, en el «donoso escrutinio» de la biblioteca de Don Quijote (I, 6), elogia enormemente el realismo del «Tirant lo Blanch», escrito en esa lengua:
«¡Válame Dios! –dijo el cura, dando una gran voz–. ¡Que aquí esté Tirante el Blanco! (...) He hallado en él un tesoro de contento y una mina de pasatiempos (...) Dígoos verdad, señor compadre, que, por su estilo, es éste el mejor libro del mundo: aquí comen los caballeros y duermen y mueren en sus camas y hacen testamento antes de su muerte, con estas cosas de que todos los demás libros de este género carecen».

Una historia novelesca

En mayo de 1580, desapareció de Valencia un joven pescador, Jeroni Planelles, de 22 años. Se sabía que mantenía relaciones con la amiga de un viejo mercader mallorquín. Al desaparecer, creyeron algunos que lo habían asesinado y descuartizado, por venganza, los amigos del mercader. Algunos testigos confirmaron esta hipótesis. Se abrió un proceso y fueron encarcelados cuatro supuestos asesinos. A la vez, circulaban rumores de que el joven no había sido asesinado sino que había huído y estaba en paradero desconocido.
La ciudad se dividió en dos bandos: los mercaderes mallorquines, que creían en la inocencia de los acusados y los ayudaban, frente a muchos vecinos de Valencia, que los creían culpables. Fue el padre del joven, apoyado por otros pescadores, el que puso la denuncia que condujo a la detención de los presuntos culpables. Llegaron también rumores de que Planelles, en realidad, estaba cautivo en Argel: eso provocó que se pidiera testimonio a Cervantes.

El papel de Cervantes

Como es sabido, después de la batalla de Lepanto y varias empresas militares más, Cervantes salió para España en 1575. Cerca de Marsella, la goleta «Sol», en la que navegaba, fue atacada por tres naves y tuvo que rendirse: le llevaron cautivo a Argel, donde estuvo en prisión cinco largos años. El trinitario fray Juan Gil logró liberarlo, mediante el pago de 500 escudos, en septiembre de 1580.
Se cree que el grupo de redimidos en que iba Cervantes salió de Argel el 24 de octubre, desembarcó en Denia y llegó a Valencia hacia el 1 de noviembre. Se alojó en el convento trinitario del Remedio, junto al puente del Mar, mientras se arreglaban los papeles de los rescatados. Permaneció en la ciudad un mes largo: pudo asistir a fiestas, procesiones, misas solemnes, espectáculos…
Los comerciantes mallorquines buscaron al que acababa de ser liberado y, viendo que los datos que daba podían ser favorables a su causa, pidieron que testificara.. El 8 de noviembre de 1580, compareció Cervantes, al que se presenta, en el documento –sin duda, para dar más credibilidad a su testimonio– como «magnífico caballero, vecino y natural de Alcalá de Henares, residente ahora en Valencia, que dice ser de 32 años».
Le hicieron dos preguntas: si había visto, en Argel, en los meses de septiembre y octubre, a Jeroni Planelles y si había conocido una declaración de más de veinte personas (muchos de ellos, pescadores valencianos), testificando que estaba vivo, en Argel.
Declaró Cervantes que no lo conocía personalmente pero que, estando en Argel, «tierra de enemigos de la Santa Fe Católica y de Su Majestad», un mercader valenciano llamado Exarch (citado por los biógrafos de Cervantes) le contó «un caso muy extraño»: el del marinero desaparecido. Además, un día, en casa de fray Juan Gil, preguntó qué hacía un grupo de personas, que estaban escribiendo, en una mesa. Le dijeron que redactaban un testimonio de que Planelles estaba vivo y lo iban a entregar a Benedetto Pito, mercader genovés, residente en Valencia, que iba a salir en seguida, con su barco, hacia esa ciudad, para que lo hiciera llegar a los jueces. (En realidad, Pito no cumplió el encargo).
Añadió Cervantes que vio, junto a una escalera de caracol, a un joven, con «los morros algo grandes», y le dijeron que era Planelles. (Lo mismo confirmó luego, en su declaración, su amigo don Diego de Benavides).
¿Sirvió para mucho la declaración de Cervantes? No tanto como esperaban los mallorquines que le habían propuesto como testigo. Pero su testimonio, junto con otros, provocó que se trasladara la causa al Tribunal de la Audiencia Real, que disponía de más medios. La ciudad seguía dividida y eso dio lugar, curiosamente, a que se hicieran muchas apuestas sobre si el joven estaba vivo o no.

Los «asesinos», liberados

Concluyó el pleito en abril de 1581, cuando compareció en persona, en Valencia, el joven pescador: fueron liberados los presuntos asesinos y se condenó a un falso testigo al escarnio público y exilio de Valencia. Los mallorquines cobraron sus apuestas y, con ese dinero, se rescató a cuatro cautivos.
A causa de este episodio, Cervantes fue recordado, en Valencia, durante algún tiempo. Un año más tarde, en un pleito, unos testigos aludieron a la declaración de «un tal Servantes, castellano». Probablemente, él también recordaba aquellos gratos días que había pasado en la ciudad al escribir, en su última novela, «Los trabajos de Persiles y Sigismunda» (publicada póstuma, en 1617: se va a cumplir ahora el cuarto centenario) este elogio:
«Cerca de Valencia llegaron (…) No faltó quien les dijo la grandeza de su sitio, la excelencia de sus moradores, la amenidad de sus contornos y, finalmente, todo aquello que la hace hermosa y rica sobre todas las ciudades, no sólo de España sino de toda Europa; y, principalmente, les alabaron la hermosura de las mujeres y su extremada limpieza y graciosa lengua…»
Así concluyó esta historia, digna de una «novela ejemplar». Más de cuatro siglos han pasado hasta el descubrimiento de esta firma de de Cervantes.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Muere Pauline Oliveros, pionera de la electrónica

La compositora, fallecida a los 84 años, es uno de los nombres claves de la música experimental del siglo XX

La compositora Pauline Oliveros.
La compositora, acordeonista y pensadora estadounidense Pauline Oliveros, nombre clave en la música experimental de la segunda mitad siglo XX y teórica de la “escucha profunda” (deep listening), murió el viernes a los 84 años.
Mujer de enorme influencia en generaciones posteriores, que tradujeron sus hallazgos al pop o la electrónica, hizo valer hasta el final el credo que condujo su existencia desde principios de los años 60. “Escucha todo el tiempo y sé consciente de cuando no lo estés haciendo”.
Fue en aquella década cuando Oliveros firmó una de las más brillantes páginas de la vanguardia de un siglo convulso como parte del San Francisco Tape Music Center, donde, como ella recordó en un reciente encuentro con este periódico,creció creativamente acostumbrada a “ser la única mujer en un entorno de hombres”. Aquel centro, que llegó a dirigir, fue fundado en 1962 por Morton Subotnick y Ramon Sender (hijo del exiliado autor español del mismo nombre). Oliveros coincidió en aquellos días con otros grandes de la música contemporánea como Terry Riley, Loren Rush o Steve Reich.
En “estudios de electrónica mucho más aparatosos que los de ahora” trabajó durante la plena efervescencia de la ciudad californiana con un puñado de osciladores, primitivos cacharros e inventos como el Buchla, uno de los primeros sintetizadores, creado en el centro. “No nos enteramos mucho de la revolución hippie hasta que los grupos de rock empezaron a visitarnos para conocer los avances tecnológicos que podían incorporar a su música”, dijo Oliveros a este diario.
La charla con EL PAÍS, una de las últimas entrevistas que concedió, se celebró a finales de octubre en Montreal en el marco de la Red Bull Music Academy, escuela itinerante de aspirantes a estrellas de la electrónica a la que fue invitada en su condición de pionera. Aquella semana ofreció un concierto en el planetario de la ciudad y repasó su trayectoria en una conferencia con público.
Al término de la entrevista, durante la que presumió de una memoria prodigiosa y de un humor despreocupado, se fue ayudada por su bastón y acompañada por la también artista Ione, su pareja desde hacía tres décadas, a buscar el coche que, conducido por esta última, las llevaría en una travesía de cuatro horas de vuelta a su casa en la parte septentrional del estado de Nueva York. Allí, una vez abandonada la docencia, se instaló a principios de los ochenta para convertirse en “una compositora freelance y por tanto eternamente arruinada”. “Es un paisaje demasiado bonito como para perdérselo”, dijo en Montreal para justificar, aunque la caída del sol amenazaba, su negativa a aceptar de Red Bull un transporte más cómodo.
Nacida en Houston (Texas) en 1932, fue su madre, profesora de piano de amplias miras, quien le compró con nueve años su primer acordeón; la niña había sucumbido a la moda del instrumento surgida tras el final de la Segunda Guerra Mundial por influencia de aquellos que volvieron del frente. “Mi recuerdo más vívido de la contienda es el de mi padre dejándonos solas en casa. Le reclutaron como guardacostas”.
A los 16, la joven decidió que quería ser compositora y con tal fin se fue a California. Rápidamente se hizo con un magnetófono y empezó a experimentar con cinta. Tras sus años en el San Francisco Tape Music Center aceptó a finales de los sesenta un puesto en la Universidad de San Diego, donde desarrolló sus teorías sobre la experiencia de escuchar.
Dos textos fundamentales para entender su estética datan de esa época. En el primero, The Poetics of Environmental Sound (la poética del sonido ambiental), escrito para una revista de musicología canadiense, Oliveros anota todos los sonidos que advierte en un dado espacio de tiempo. “Deseo el silencio, pero nunca se da”, escribió.
El segundo texto lo publicó The New York Times en 1970. Titulado No la llames mujer compositora, contiene reflexiones como esta: “Aún es cierto que a menos que sea excelente, la mujer en la música siempre estará subyugada”. Ambos artículos están reunidos en la colección de ensayos Software for People, aún sin traducción al español.
En los años ochenta, Oliveros abundó en su trabajo con el Expanded Instrument System, que propone un diálogo humano con las nuevas tecnologías, y alumbró la teoría del Deep Listening (escucha profunda), surgida tras una actuación en el interior de una enorme cisterna de uso militar que permitía una reverberación de 45 segundos. De aquella experiencia, registrada en disco en 1989, nació la banda del mismo nombre y el Deep Listening Institute, que aboga por la escucha atenta en un tiempo distraído.
Su obra temprana, recogida por Important Records en el cofre Reverberations: Tape and Electronic Music (1961-1970), ha sido objeto de una reivindicación en los últimos años. Su última aparición pública en Europa se dio en el festival holandés de música Le Guess Who? a mediados de este mes. La noticia del fallecimiento fue difundida por la flautista Claire Chase y confirmada por amigos cercanos en las redes sociales
TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2016/11/26/actualidad/1480176312_805832.html