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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

http://www.viadeo.com/invite/rene-dayre.abella-hernandez

José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


lunes, 3 de mayo de 2010

V ENCUENTRO DE POETAS Y POESÍA DE TUCUPIDO CASA DE LA CULTURA "RAFAEL RENGIFO".

Felipe Hernández. Foto de Arturo Álvarez D'Armas

Sabana 1. Vía Puerto Páez. Edo. Apure. Foto Arturo Álvarez D´ Armas. 30-04-2009..JPG


 Palmas en el estero. Entre La Negra y Puerto Miranda. 24-08-2008. Arturo Alvarez D´ Armas.jpg











V ENCUENTRO DE POETAS Y POESÍA DE TUCUPIDO


CASA DE LA CULTURA “RAFAEL RENGIFO”

Tucupido, domingo 25 de abril de 2010





LA MITOLOGÍA COMO INSPIRADOR REFERENCIAL EN LA POESÍA SOBRE EL LLANO DEL POETA ARTURO ÁLVAREZ D’ARMAS



Por: FELIPE HERNÁNDEZ G.

Profesor Titular

UNESR

felipehernandez56@yahoo.es



La serie de poemas dedicados al llano del poeta Arturo Álvarez D’Armas demuestran que este escritor de la negritud, que además de poeta, es crítico literario, fotógrafo, investigador y bibliógrafo, se manifiesta también con singular habilidad y pureza en la creación literaria.

Caraqueño de nacimiento, la Universidad Rómulo Gallegos lo trajo al Guárico, y el sol de la sabana lo obnubiló para que transitara los mil caminos del llano en pos del horizonte de la ruta galleguiana, así, un día con su esposa Lesbia, plantó su huella en los confines que unen al Guárico y al Apure, y desde la apacible y bucólica población de Puerto Miranda, con las resolanas de marzo invoca a las musas de la mitología para presentarnos su aedos llanero, diciéndonos:

Quirón me llevó

a la llanura de Escamandro

encontré a Jasón y los Argonautas

con el vellocino de oro.

Hablé con el hijo de Lapites y Metimna,

fui a la escuela de Safo

oímos el concierto de las aves.

Hervían remolinos de agua

algas y caramas

sobre la piel del Apure.

Sobresaliente en un madero

está la Piedra Pulida

la que desata pasiones

al igual que Helena.



Glosas registradas en perfecta rima métrica para decirnos amparado en la poesía homérica, su visión sobre aquel mundo: ahí están los llaneros, representados por Quirón, centauro inteligente, sabio y de buen carácter, hijo de Crono.

Escamandro, el río troyano, representando al Apure en su discurrir, simbolizando la unión de las tierras de Guárico y Apure.

Pero también está Jasón el del viaje a Cólquide, que al igual que los llaneros llevan una vida signada por la lucha tenaz, en pos del vellocino de oro que es su modus vivendi, en un medio inhóspito que determina la trashumancia, la permanencia en un hábitat de contrastes marcados por las sequías que espantan y las lluvias que arrasan. No en vano reafirma: Hervían remolinos de agua / algas y caramas / sobre la piel del Apure. Y en su creatividad sin par, sigue fabulando con figuras míticas, uniendo a los hijos del Guárico y Apure en hermandad simbolizada en el hijo de Lapites (Lesbos) y Metimna, fieles habitantes del océano de la sabana que solo tiene fin cuando cielo y tierra se juntan en el infinito horizonte. Glosas de hondas vivencias amatorias, entre referentes de aquel mundo: la llanura, concierto de aves, remolinos de agua, caramas.

Luego nos dice:

Inventé mi laberinto

junto a Medea,

sin ir al infierno

ni al reino de las sombras.

Después de una centuria

reviví un sabat,

al oír tu voz

desde la llanura de Apuri

recibí

pan vino.



Sensualismo.



Un canto a la nueva vida, a la esposa, a la mujer que ama, un canto al reposo, a la jubilación, el merecido descanso para la adoración después de una centuria de calamidades. Y le canta a la amada:

No eres Agar, Helena de Troya,

Greta Garbo, Naomi Campbell

ni Alek Wek.

Piel tersa y mulata

sonrisa pura y cuerpo de cítara.

Eres la de Lesbos

el llano

el estero

la sabana.

Se revela un escritor comprometido, contemporáneo definitivamente marcado por un humanismo prometeico —libertad, igualdad, progresión— y el paradigma libertario: sacrificio y recreación de la humanidad como identidad valorativa que ha signado el llano, el estero, la sabana.

En su canto al Estero de Camaguán, nos dice:

Un día de junio

el silencio de las aguas

se elevó sobre el campo de Cronos

el Portuguesa hincha su vientre

derrama su caudal

no es el sol

quien perturba mis ojos

ni siquiera es un oasis.

II

He transitado algunas galaxias

para llegar a tu cuerpo

tierra prometida

en tiempo de estío

exhalas azahar de la India

ante el río

crece la hierba

lloran las chicharras

se anuncian lejanas lluvias.

III

Retorno al cálido color de la comarca

mi árido corazón

necesita la llovizna

cotúas, garzas, corocoras

yantan en los espejos de agua

fuego y humo

escudriñan a través de una nube

braman las reses

en la sabana desnuda de pasto

la muerte acecha

el invierno.

IV

Llegaron los primeros aguaceros

la brisa despejó la humareda

se desvaneció la canícula

resurge el curito en el estero

apacentan las vacas

en medio de pastos.

Cesa la agonía

regresan en bandadas las garzas.

V

Al salir la aurora

Helios arde sobre la espalda del bonguero

ribazones de peces

vienen en aguas a tropel

resaca espuma

sube y baja mercancía

arriban

arenas livianas de costa abajo

boras disueltas en remolinos

en este Jordán

bautizan cristianos redimidos.

VI

Conviven con el ave rapaz

ruedas sobre asfalto

cuero y huesos

achicharrados

la roca no fue golpeada

por la vara del Patriarca

puja el nacimiento del agua

fluye a borbotones

otras muertes

otras vidas.



En estos poemas el autor nos habla de sus temas recurrentes, de sus obsesiones. El llano, la mitología clásica, la incertidumbre que lo signa indeleblemente con la inexorabilidad de lo irremediable, el Guárico, el Apure. El curso de los días, el paso de las horas cual corriente de un río inevitable se convierte en objeto de reflexión para el poeta. Hay vértigo y asombro en estos textos brillantes que nos entrega a sus lectores el escritor. Una arrebatada emoción palpita en cada línea, en cada verso y en cada construcción verbal contenida en estos maravillosos cantos de Arturo Álvarez D’Armas. La pulcritud de la frase bien concebida es un rasgo distintivo en todos estos poemas del llano mitológico.

La vida en el llano está adherida a la piel de la memoria del autor como fuego y humo / cuero y huesos que se adhieren al alma para llegar a tu cuerpo

tierra prometida es la inmensidad de un río que un día de junio / el silencio de las aguas / se elevó sobre el campo de Cronos / el Portuguesa hincha su vientre / derrama su caudal / no es el sol / quien perturba mis ojos de poeta.

El poema en Álvarez D’Armas es un intento por recuperar el paraíso perdido en cada estacionalidad del año en el llano, es la palabra que vuelve a refundar un mundo ido y así por la eternidad. Esa natural armonía que exhalan las palabras tan sabiamente expresadas en Estero se apodera de nuestro espíritu cuando nuestra capacidad de lectura las transfiere de la página a nuestra imaginación y a nuestra sensibilidad. Es un acontecimiento admirable, puesto que nos toca muy hondo porque la conocemos muy de cerca.

Hay una reiterada refulgencia en todos estos poemas que integran este maravilloso acto creador. Se aprecia la manera como el poeta domina el inveterado arte de relacionar las imágenes, los sonidos que desprenden las palabras; él sabe plenamente que es poseedor de una pluralidad verbal y lo demuestra en cada poema para nuestro asombro como lectores que nos solazamos con su riqueza intelectual. Una inaudita devoción por la palabra transparentan estos poemas; en estos poemas el escritor alcanza cotas crepusculares, su estro corona cimas inigualables dentro del quehacer poético que le igualan con el bardo Lazo Martí, con la Respuesta a las piedras de Luis Barrios Cruz o con El Reflejo de los Remansos Azules de Rafael Cabrera Malo.

El llano vuelve de manera recurrente, como en Francisco Lazo Martí, Y náufrago en la noche sin ribera, / mi espíritu se abstrae / pensando que de un mar desconocido / el llano es una ola que ha caído, / el cielo es una ola que no cae. E instaura en el poeta una pertinaz evocación que emerge de los intrincados socavones de la memoria del escritor para, con obsequiosidad derrochadora, regalarnos el solaz del alma sensitiva que se extasía en la musicalidad reflexiva del poema. La Obra de Álvarez D’Armas es una experiencia memoriosa que recorre una interconectada topología tal vez familiar en nosotros pero enigmática en sus ubicuos contenidos. El llano, la mitología, Apure, Guárico, Camaguán, el río, el estero, la mujer, la biblia, el arte, el tiempo, la vida y la muerte, lo antiguo, lo moderno y la contemporaneidad. En fin, una cartografía mental, una geografía psíquica y espiritual que nos recuerda el efímero paso de nuestra existencia por la tierra.



REFERENCIAS

ÁLVAREZ D’ARMAS, Arturo. (2005): Poemas. En: Letralia. Tierra de Letras. La revista de los escritores hispanoamericanos en Internet. Año IX, No. 121. Cagua – Venezuela: 7 de marzo de 2005.

GRIMAL, Pierre. (1994): Diccionario de Mitología Griega y Romana. Barcelona: Paidos ibérica. Espasa léxicos.

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