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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

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José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


martes, 22 de junio de 2010

HOLOCAUSTO II POR: DALIT RAFAEL ESCORCIA MARCHENA


HOLOCAUSTO  II


...si en el cielo
Se adormece la noche,
Es insustancial la primavera.

...si en mi patria
De la tierra brota sangre
Es inminente un holocausto.

...si todos sentimos
En carne propia la injusticia
Algo está por construirse
En medio de un desierto...

Pero hace falta...
Que la arena sienta,
El viento cante
Y el sol sea el clima de la vida...

Si nada de aquello germina,
El libro de San Juán, será
Un juego de fuegos artificiales
Frente a la furia
De la humanidad entera...

Y después nacerán
Miles de primaveras
Sin el homo Sapien
Que marchite las rosas...
Y vendrán nuevas generaciones
Que aspiren sus perfumes…
Pero jamás la tierra
Será ese nido de nobleza
Y la raza humana
No tendrá memoria…
Sólo las mujeres conservaran
Sus hilos… Y colgaran
En sus vientres las semillas.


Dalit R. Escorcia Marchena.









RENDIDO CAIGO  Y CANTO


Son murmullos hechos gritos…
Un dolor único y puro.¿ Hojas,
De qué árbol fueron arrojadas
Y vinieron, a mí, en el viento?

Tengo mi cabeza cana, calva…
Un solo gemir llevo por dentro.
Abro de par en par esta ventana
Y espero,  inquieto, mi otro vuelo…

Enlazo mis manos y mis piernas
Y no soporto este amargo dolor.
Hay piedras en mis zapatos…
Arden mis pies y, rendido, caigo.

He revisado, lentamente, mi calendario.
Son pocos los años que me quedan…
Una migaja de pan llega a mis dedos
Y un trozo de barro para el alfarero…

Me sentí un dios… y esto lo pago…
No temo ni al cielo ni al infierno
Y pierdo la fe, mirando al cielo…
Caen las estrellas desde lo alto…

Un anciano recoge su manto
Y hace con él un tétrico vestido
Que dona a unos mendigos
Haciéndose con su fe un santo…
Dalit R. Escorcia Marchena.

















VERSOS Y CANTOS

…mi corazón, latiendo,
Impulsa mi savia de fuego…
Y mis ojos, con sus lágrimas,
Construye un diminuto lago.

Mis manos, con sus dedos,
Tejen un manto de bellos sueños
Y mis pies, con sus huellas,
Abren infranqueables caminos.

Mis pies… mis manos y mis ojos
Con sus huellas, sus dedos y sus lágrimas
Dejan verter mi sangre… lo añejo,

Para abrir desde este corazón
Un ramillete de versos y cantos…
Con la fuerza de un angustioso soneto.





Dalit R. Escorcia Marchena.


























AGUA Y ARENA…

…entre el agua y la arena
Cuatro manitas juegan,
Unas acarician el agua
Y las otras amasan la greda.

…son tan pequeñas las niñas,
Que hay temor que ellas se pierdan
Al destruir sus castillos de arena
O al detener los vientos y las olas.

…son tan pequeñas las niñas
Que sus ojos nos revelan
Un manantial de inocencia
Escondido entre sus lágrimas.

…ellas son luz y lluvia
Claro humedal de palmera,
Formas irregulares que se expanden
Hasta tocar el borde de sus carnes bellas.

…lindas son esas niñas…
Van vestidas de alabastro
Y de boquitas rosadas,
Una me mira de frente,
La otra roza mi cara
Y me sonríe dulcemente
Desde el fondo de la nada…
¡Abrazándome… la muerte!






Dalit R. Escorcia Marchena.













¿QUIÉN VINO?

¿Quién vino a buscar la noche,
Si ya no se necesitaba?
La guardé entre mis manos
Como una prenda sagrada…

¿Quién vino a atrapar la noche,
Si ella nos atrapaba?
Era un manto tan triste…
Un dolor a mitad del alma.

¿Quién vino a liberar la noche,
Si era sombras represadas?
Un dejo sin luz ni risas…
Un silencio hecho de ganas.

¿Quién vino a buscar la noche,
Al píe de nuestra ventana?
Si ella estaba en el centro
De tu profunda mirada…

¿Quién vino a encerrar la noche
En un cofre de esperanzas?
Si con sus manos nos ata
Y nos golpea, con sus lanzas…

La noche se hizo más noche
Sin luciérnagas ni luna…
Ella, con tez de aceituna
Y él, con azabaches cabellos.

¿Quién vino a mirar la noche
Si el poeta ya la guarda…
Como si ella fuera un manto
Que cubre sin afán su alma?





Dalit R. Escorcia Marchena.











OTROS TIEMPOS


Ahora…
Es tan exacto el ritmo dulce de la gaita
Que su sonido llega hasta el confín del cielo
Los ángeles mitigan, con su llanto,
Los acordes de los tambores negros…

Luego…
Se escucha una flauta de millo, el trinar
Del aborigen que alivia, en las entrañas,
El dolor de los abuelos… nuestros viejos,
Sombras en el río…  tejiendo sus orillas.

Entonces…
Huellas descalzas abiertas, en el suelo.
Otro arcoíris que germina sólo…
Entregando haz de luz, sin desconsuelo.
Aroma de mujer… mecha de fuego.

Ayer…
Bello panorama de los recuerdos…
Cuerpo de gaviota en pleno vuelo.
Amo el danzar de esta cumbia
Desde lejanos tiempos. Es sortilegios.






Dalit R. Escorcia Marchena.



















ÉXTASIS I


Estuve disolviendo
Mis besos en tus noches…
Y entrando en tu gozo
Se vinieron mis desdichas.
…y el éxtasis en tus labios
Marcó la agonía de mis silencios.
Rediles de quejidos
Abrieron otras dimensiones…
Se perdieron tus ojos
En el nublar de mi mirada
Y nacieron mil mañanas
Centellantes en tu rostro…
Y no pude ver más nada,
Yo estaba alegre,
Estaba casi  yerto
En medio de tus requiebros…
Y eras, tú, un océano de sonrisas.










Dalit R. Escorcia Marchena.


















CRONOLOGÍA III


…allá al fondo, está la luna,
Esa invitada secreta de tus besos,
La misma huella de tus carnes
Ese color de plata que se derrama
Sobre el interior de tus muslos.

Y se enciende mis deseos, con tus perfumes
De flores que se despertaron de tus brotes
Esa pequeña úvula que se levanta
Y me adhiere al aroma indiscreto de tu cuerpo.

Allá en el fondo, veo esa delicadez de tu existencia,
Ese rosado color que me enloquece
Pero siento, que de ansiedad, me voy muriendo
En cada recodo de tus intersticios.

…ya tu piel me arropa con sus calores
Y tu fiebre hace arder mi cuerpo.
Voy hacia ti, y nada me detiene…
Una sinfonía de colores, se plasman
Y en medio de mis  placeres, tú, me torturas.

Ya se ordenan los silencios, detrás
De cada quejido disuelto en el sudor
De dos cuerpos que se arriman
Y erizan cada vello, cada cabello
Enredado entre los dedos y los sueños.

Allá quedaron los gemidos
Aquí,  sólo los gritos del recuerdo…
Allá tu voz susurrante y tierna
Acá,  ya no te acuerdas de mi rostro.
La oscuridad borró mis huellas…
Ya el sol se hizo el dueño
Y rompió las maravillas
De aquel erótico sueño.

Dalit R. Escorcia Marchena.



Escribir en zumo la fragancia…


Disuelvo el perfume de una rosa
En una gota de licor... y recojo,
Gota a gota, y por amor,
El hilo sustancial de mi derrota…

Escupo al viento mi fetidez rodante
Envuelta en los tiempos sin retorno.
Recojo del jardín olor eterno...
Y húmedo sol de los pensantes.

Pequeña ave que se hace  andante,
Con su vuelo, en  el iris del dolor...
Pienso en ti por ese amor

Y nada me detiene en este arte
De escribir en zumo la fragancia
De aquellas…  sin sentido de tu parte.



Dalit R. Escorcia Marchena.



















Voy camino a ser historia...

Los pasos se quedan silenciosos
Moldeados por el barro de tu cuerpo
Y siento morir como una estrella
En el leve refulgir de los ocasos...

Son tímidos mis quejumbrosos ruegos
Mas tiemblo porque es tan  largo
Este camino de espinas torturantes,
Y a pesar de todo canto… sin embargo,

Siento el dolor hecho de llanto
En el melodioso sonido de una puya[1]
Ha sido tanto  la amargura  tuya…

Y es  tanto mi sufrir bajo este cielo
Que nadie quiere apacentar mi vuelo,
Prefieren verme morir ante tu orgullo.


Dalit R. Escorcia Marchena.


[1] Puya: ritmo vallenato, folklor colombiano.






                         Foto que recoge el homenaje que se le rindiera al poeta Manuel Escobar (q.e.p.d)
                         De derecha a izquierda aparecen Javier Marugo, Concepción Márquez, Dalit Rafel Escorcia Marchena
                         quien sostiene el affiche del poeta homenajeado y por último, el pintor, escultor y serigrafista Samuel
                         Buelva.

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