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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

http://www.viadeo.com/invite/rene-dayre.abella-hernandez

José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


jueves, 29 de julio de 2010

UN NUEVO POEMA DE ANDRÉS NORMAN CASTRO TOMADO DE SU BLOG: http://andresnormancastro.blogspot.com/2010/07/desde-la-trinchera.html

Desde la trinchera
Por: Andrés Norman Castro



En esta ciudad se respira historia
y se transpira mentiras,
procesadas,
en hoyos debajo de sus membranas,
negras de cáncer,
que llevan por laberintos de cloacas
donde nos salvara un mantra
aun desconocido por los nativos
pero que se aprende con saña
porque en los cerros se esconden
águilas y aves carroñeras
que buscan devorar al más chico,
al más indio,
al más yo,
al menos ellas.

El silencio las atrae,
pero la voz grave del árbol de Maquilishuat las espanta,
las asusta,
las encabrona
y no hay piedra ni polvo
que se salve de aquellas garras huracanadas,
hurracas de mitre,
que evaporan oro y tragan a sorbos,
así como yo me tomare esta malteada
con un toque de sangre fría
para pasar el rato
y sobrevivir mi existencia.


*Imagen tomada de Extremisimo.com

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Andrés Norman Castro A.
Andrés Norman Castro Arévalo nació en San Salvador en 1989. Estudiante de Psicología. Miembro del Foro de Escritores de El Salvador. Ha sido traducido al portugués en la antología “Espejos de la palabra 2 /Espelhos da palabra 2” de aBrace Editora (Uruguay y Brasil, 2010). Publicado en la antología hispanoamericana de poesía “Rapsodias 2” de aBrace Editora (Uruguay, 2010). Citado en “Poetas por El Salvador”, ensayo poético de Maria Poumier de Ediciones Delgado (El Salvador, 2008). Ha sido incluido en revistas literarias y periódicos en España, México, Chile, Argentina, Colombia, Estados Unidos y El Salvador; así como en diversas antologías virtuales. Creador del blog literario y personal “Del amor, Génesis y otros delirios” En Octubre del 2006 participo en las lecturas públicas del V Festival Internacional de Poesía de San Salvador. También ha recitado en escuelas y otros espacios culturales y artísticos.
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lunes, 26 de julio de 2010

UNA MUESTRA DE LA POÉTICA DE ANDRÉS NORMAN CASTRO, POETA SALVADOREÑO.

Selección poética

Por: Andrés Norman Castro A.
San Salvador, El Salvador: 2009 – 2010


La creación

Al quinto día
Dios despertó con un té,
y mirando a su alrededor
bebió de su taza
y dijo para sí:
“no más de lo mismo”
y el quinto se hizo sexto.

Despertóse temprano
-Dios por supuesto-
y miró su obra
meditabundo.

Antes del ángelus
cosiendo cerrados
sus ojos y boca,
Él pensó “¿y hoy qué hice?”


Postal urbana

Arrodillada en el pavimento
– húmedo por gracia y obra de sus ojos-
hay una abuela desconsolada.
A tres metros yace un niño con el corazón descansado.

Su sangre,
el absorbente asfalto,
la sombra del ladrón de dichas
y la mortecina luz blanca
de un poste capitalino
forman una amalgama oscura.

La abuela ha puesto
sobre los parpados del nieto
-para pagar el viaje a Carón-
dos botones blancos de su vestido,
mismos que cubrían su pecho
y ahora revelan un vacio negro y fresco.

Ella ira a su casa
-misma que hace una hora ha dejado de ser hogar-
y rezara por una tormenta sanadora
que se lleve el recuerdo y la sangre de su sangre,
y que esa misma corriente socave
los cimientos de la guarida del lobo
y desemboque en el alma de la madre
quien aun espera la llamada a distancia de su hijo.


Unicidad

Cuando salgo de lo común,
me tomo una Sprite,
y me siento
el ultimo Marlboro en Mariona*.


*Mariona es el sobrenombre del Penitenciaría Central La Esperanza; una de las cárceles más emblemáticas de El Salvador.



Prometeo

Al pie de la montaña,
Prometeo esperó la orden
de avanzar sobre
los 67 desconocidos
que no eran él,
y que Dios desconocía.

Después sintió
-Prometeo, claro-
aquella soledad del
cable de tendido eléctrico
después de la partida
del Dichosofui.



Línea final

Once muertos
trece cruces en la curva
sólo nueve estadísticas
y Dios sigue disfrutando
de las cosas pequeñas.

Ideas desparramadas
fotos urbanas
carne roja término medio
sangre de hormiga
recorren mis venas.

Conozco el silencio
de las oscuras cifras
que pintan de rojo la consciencia
pero de noche
telefoneo a Dios a su móvil.


El gran ausente
Viendo un anuncio publicitario…

Dios se ha levantado
de su silla.
Se ha dormido por falta de cafeína.

Lo sé
por que olvidó
(en lo alto del tejado de un hotel)
su taza de café.

Si no
¿qué otra excusa tendría para haberse ido?


Amanecer

El volar y el cantar de los pájaros
me han dicho
que de tirarte al cielo,
ahí donde ellos,
te convertirías en amanecer.


Prognosis Negativa
Asimilando a Nataly Olguín…
En la cocina
mientras cortaba zanahoria
se acercó por detrás
mi amor platónico
y me besó el cuello.

Me di la vuelta
y le clavé el cuchillo
en el pecho.
entonces sonó el timbre,
era mi amante

Andrés Norman Castro A.


Andrés Norman Castro Arévalo nació en San Salvador en 1989. Estudiante de Psicología. Miembro del Foro de Escritores de El Salvador.

Ha sido traducido al portugués en la antología Espejos de la palabra 2 /Espelhos da palabra 2 de aBrace Editora (Uruguay y Brasil, 2010). Publicado en la antología hispanoamericana de poesía Rapsodias 2 de aBrace Editora (Uruguay, 2010). Ha sido incluido en revistas literarias y periódicos en España, México, Chile, Argentina, Colombia, Estados Unidos y El Salvador; así como en diversas antologías virtuales. Citado en Poetas por El Salvador, ensayo poético de Maria Poumier de Ediciones Delgado (El Salvador, 2008). Creador del blog literario y personal “Del amor, Génesis y otros delirios” (http://andresnormancastro.blogspot.com).

En Octubre del 2006 participo en las lecturas públicas del V Festival Internacional de Poesía de San Salvador. También ha recitado en escuelas y otros espacios culturales y artísticos.

Tiene publicado el poemario “Al sexto día” (La Picadora de Papel, Chile, 2010)

martes, 20 de julio de 2010

UN RENCUENTRO PÓETICO CON JULIO FLOREZ En una de esas búsquedas, entre claros y oscuros, de la poesía colombiana, me encontré con una obra del cronista antioqueño, Hernán Restrepo Duque, editada por el Instituto Colombiano de Cultura, en 1972, titulada “La Gran Crónica de Julio Flórez”; en estos textos hallé un perfil profundamente humano del excelente vate chiquinquireño. Pero lo más sobresaliente de este trabajo literario es el estilo diáfano y sencillo utilizado para realizar una imagen mítica del poeta, en lo personal, pero ante todo su parte artística, desde sus influencias, por la misma admiración a Víctor Hugo, y su contemporaneidad con, el gran bardo nicaragüense, Rubén Darío. Es decir, que estuvo en el punto exacto del tiempo para tomar de las fuentes sagradas del romanticismo y degustar de algunas viandas del modernismo. Lo cierto es que del bardo de “Gotas de Ajenjo”, “Cardos y Lirios”, “Manojos de Zarzas y Cestas de Abrojos”, entre otras de sus tantas obras, se ha dicho y escrito muchas cosas, desde aquel evento donde dejo de asistir para evitar, por un lado, la censura del gobierno de turno y por el otro, el desagradar a sus amigos y copartidarios políticos. De esta forma se nos revela un Julio Flórez comprometido con un país, que igual al de hoy, se desangraba por una guerra sin sentido, la de los mil días. Sin embargo, y a pesar, de su afiliación política, más por respeto a su forma de llegar a las masas populares a través de su musa, se le brindó muchos reconocimientos, entre ellos una corona de laurel, un 14 de enero de 1922, en Usiacurí, Atlántico. Todo esto como una forma de resarcir injusta actitud de vetar su poesía al encontrar en ella un tácito reclamo a aquellos literatos que utilizaban, y aún utilizan, su dote artística para adular a los poderosos. Una muestra de su actitud frente a estas manifestaciones son los versos del poema, que dice: ¡OH POETAS! Nosotros, los cansados De la vida, los pálidos, los tristes, Los que vamos sin rumbo en el mar hondo De la duda, entre escollos y entre sirtes; Nosotros, los que vamos Sin saber nuestro fin ni nuestro origen, Con los ojos clavados en la eterna Sombra, en busca de un astro que nos guíe. Ya que no nos es dable Ver la virtud preponderante y libre, Pero sí el llanto y la miseria abajo Y en la eminencia el deshonor y el crimen; Ya que el talento es sombra y luz el oro con el cual consiguen Los perversos las honras, las conciencias, Y hasta el azul donde el Señor sonríe, Dejemos las endechas Empalagosas, vanas y sutiles: No más flores, ni pájaros, ni estrellas... Es necesario que la estrofa grite! Quejémonos, hagamos, Si queremos ser grandes y ser libres, Un ramal de las cuerdas de la lira Para azotar con él a los serviles! No sólo hallamos aquí la perfección del verso, sino la agudeza del sentimiento poético frente a la tiranía y a la injusticia para decir sin mordazas ni tapujos todo lo que le hiere al alma... y que no es sólo el amor incomprendido, sino la dura realidad de los desnudos y descalzos, que sufren, y necesitados marchan por las calles en busca de un redentor que les guíe hasta encontrar la gloria o el consuelo en el canto quejumbroso de una lira... instrumento que reconcilia la voz del poeta con los sueños de la inmortalidad... junto a los dioses del Olimpo. Es Julio Flórez, un clásico exponente de la poesía colombiana de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, que muy a pesar de su popularidad, a causa de su comercialización musical de muchos de sus versos, en bambucos, pasillos, boleros y guabinas, entre otros aires musicales del interior de nuestro país, no se le ha dado la dimensión exacta que su arte se merece, tal vez porque entre los círculos de intelectuales del interior de Colombia se mantiene el influjo y encanto de figuras de la talla de José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob, entre otros. Sin desmeritar la poesía de estos bardos porque sería iluso, hay que reconocer que la crítica, a nivel nacional e internacional, con ellos ha sido más noble, le perdonaron tantas cosas... y al bardo chiquinquireño, nunca le perdonaron alcanzar la gloria que todo poeta ha deseado... según expresión del cronista antioqueño “estar sus versos en boca de la gente, como era el anhelo de los poetas españoles Manuel y Antonio Machado, con los suyos”. La crítica literaria, un mal necesario, siempre ha sido un punto álgido de cualquier poeta, y más cuando este alcanza la talla del poeta Julio Flórez, por eso él con un soneto los sortea, les da el lugar preciso y exacto que su inspiración le inclina, leamos y escuchemos estas líneas: A MIS CRÍTICOS Si supiérais con qué piedad os miro y cómo os compadezco en esta hora. En medio de la paz de mi retiro mi lira es más fecunda y más sonora. Si con ello un pesar mayor os causo y el dedo pongo en vuestra llaga viva, sabed que nunca me importó el aplauso ni nunca me ha importado la diatriba. ¿A qué dar tanto pábulo a la pena que os produce una lírica victoria? Ya la posteridad, grave y serena, al separar el oro de la escoria dirá cuando termine la faena, quien mereció el olvido y quien la gloria. Es excelso este soneto. Siguiendo una métrica ortodoxa, nos entrega el poeta un ramo de catorce versos con el cual golpea, con la sutileza de la palabra poética a sus críticos, haciendo alarde de una musicalidad inalienable, lo cual lo hace un poeta para la eternidad… No es tan fácil llegar a ese sitial, sólo los elegidos del parnaso lo logran. Que Dios tenga en su gloria a nuestro ilustre poeta. Yo, en esta fecha, y en forma modesta, les entrego el siguiente soneto para exaltar su nombre e inconfundible virtud de poeta: SONETO A JULIO FLOREZ. Un bardo con talento y voz serena De intelecto sutil y muy fecundo, Vino a decirnos en este mundo Que se puede cantar por una pena. Y de su lira brotaron muchos cantos De amor, de dolor y de tristeza... Le escribió versos a la noche, a la pobreza E hizo, a muchos, contemplar su llanto... Y brotaron de su boca con delirio Racimos de frutas embriagantes... De las flores derramó muchos capullos Y del recién nacido fue arrullante. ¡Hoy resurge, entre nosotros elegante, E inmortal, camina con orgullo! Dalit R. Escorcia Marchena Publicado en Suplemento Literario de La Libertad.



UN RENCUENTRO PÓETICO CON JULIO FLOREZ

En una de esas búsquedas, entre claros y oscuros, de la poesía colombiana, me encontré con una obra del cronista antioqueño, Hernán Restrepo Duque, editada por el Instituto Colombiano de Cultura, en 1972, titulada “La Gran Crónica de Julio Flórez”; en estos textos hallé un perfil profundamente humano del excelente vate chiquinquireño. Pero lo más sobresaliente de este trabajo literario es el estilo diáfano y sencillo utilizado para realizar una imagen mítica del poeta, en lo personal,  pero ante todo su parte artística, desde sus influencias, por la misma admiración a Víctor Hugo, y su contemporaneidad  con,  el gran bardo nicaragüense, Rubén Darío. Es decir, que estuvo en el punto exacto del tiempo para tomar de las fuentes sagradas del romanticismo y degustar de algunas viandas del modernismo.
Lo cierto es que  del bardo de “Gotas de Ajenjo”, “Cardos y Lirios”, “Manojos de Zarzas y Cestas de Abrojos”, entre otras de sus tantas obras,  se ha  dicho y escrito muchas cosas, desde aquel evento donde dejo de asistir para evitar, por un lado,  la censura del gobierno de turno y por el otro, el desagradar a sus amigos y copartidarios políticos.
 De esta forma se nos revela un Julio Flórez comprometido con un país, que igual al de hoy, se desangraba por una  guerra sin sentido,  la  de los mil días.
 Sin embargo, y a pesar, de su afiliación política, más por respeto a su forma de llegar a las masas populares a través de su musa, se le brindó muchos reconocimientos, entre ellos una corona de laurel, un 14 de enero de 1922, en Usiacurí, Atlántico.  Todo esto como una forma de resarcir injusta actitud de vetar su poesía al encontrar en ella un tácito  reclamo a aquellos literatos que utilizaban, y aún utilizan, su dote artística para adular  a los poderosos. Una muestra de su actitud frente a estas manifestaciones son los versos del poema, que dice:

¡OH POETAS!
Nosotros, los cansados
De la vida, los pálidos, los tristes,
Los que vamos sin rumbo en el mar hondo
De la duda, entre escollos y entre sirtes;

Nosotros, los que vamos
Sin saber nuestro fin ni nuestro origen,
Con los ojos clavados en la eterna
Sombra, en busca de un astro que nos guíe.

Ya que no nos es dable
Ver la virtud preponderante y libre,
Pero sí el llanto y la miseria abajo
Y en la eminencia el deshonor y el crimen;

Ya que el talento es sombra
y luz el oro con el cual consiguen
Los perversos las honras, las conciencias,
Y hasta el azul donde el Señor sonríe,



Dejemos las endechas
Empalagosas, vanas y sutiles:
No más flores, ni pájaros, ni estrellas...
Es necesario que la estrofa grite!

Quejémonos, hagamos,
Si queremos ser grandes y ser libres,
Un ramal de las cuerdas de la lira
Para azotar con él a los serviles!

No sólo hallamos aquí la perfección del verso, sino la agudeza del sentimiento poético frente a la tiranía y a la injusticia para decir sin mordazas ni tapujos todo lo que le hiere al alma... y que no es sólo el amor incomprendido, sino la dura realidad de los desnudos y descalzos, que  sufren, y  necesitados marchan por las calles en busca de un redentor que les guíe hasta encontrar la gloria o el consuelo en el canto quejumbroso de una lira... instrumento que reconcilia la voz del poeta con los sueños de la inmortalidad... junto a los dioses del Olimpo.
Es Julio Flórez, un clásico exponente de la poesía colombiana de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, que muy a pesar de su popularidad, a causa de su comercialización musical de muchos de sus versos, en bambucos, pasillos, boleros y guabinas, entre otros aires musicales del interior de nuestro país, no se le ha dado la dimensión exacta que su arte se merece, tal vez porque entre los círculos de intelectuales del interior de Colombia  se mantiene el influjo y encanto de figuras de la talla de José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob, entre otros. Sin desmeritar la poesía de estos bardos porque sería iluso, hay que reconocer que la crítica, a nivel nacional e internacional, con ellos ha sido más noble, le perdonaron tantas cosas... y al bardo chiquinquireño, nunca le perdonaron alcanzar la gloria que todo poeta ha deseado... según expresión del cronista antioqueño “estar sus versos en boca de la gente, como era el anhelo de los poetas españoles Manuel y Antonio Machado, con los suyos”.
La crítica literaria, un mal necesario, siempre ha sido un punto álgido de cualquier poeta, y más cuando este alcanza la talla del poeta Julio Flórez, por eso él con un soneto los sortea, les da el lugar preciso y exacto que su inspiración le inclina, leamos y escuchemos estas líneas:   

 A MIS CRÍTICOS

Si supiérais con qué piedad os miro
y cómo os compadezco en esta hora.
En medio de la paz de mi retiro
mi lira es más fecunda y más sonora.
 
Si con ello un pesar mayor os causo
y el dedo pongo en vuestra llaga viva,
sabed que nunca me importó el aplauso
ni nunca me ha importado la diatriba.
 
¿A qué dar tanto pábulo a la pena
que os produce una lírica victoria?
Ya la posteridad, grave y serena, 

al separar el oro de la escoria
dirá cuando termine la faena,
quien mereció el olvido y quien la gloria.

Es excelso este soneto. Siguiendo una métrica ortodoxa, nos entrega el poeta un ramo de catorce versos con el cual golpea, con la sutileza de la palabra poética a sus críticos, haciendo alarde de una musicalidad inalienable, lo cual lo hace un poeta para la eternidad… No es tan fácil llegar a ese sitial, sólo los elegidos del parnaso lo logran. Que Dios tenga en su gloria a nuestro ilustre poeta. Yo, en esta fecha, y en forma modesta, les entrego el siguiente soneto para exaltar su nombre e inconfundible virtud de poeta:




SONETO A JULIO FLOREZ.

Un bardo con talento y voz serena
De intelecto sutil y muy fecundo,
Vino a decirnos en este mundo
Que se puede cantar por una pena.

Y de su lira brotaron muchos cantos
De amor, de dolor y de tristeza...
Le escribió  versos a la noche,  a la pobreza
E hizo, a muchos, contemplar su llanto...

Y brotaron de su boca con delirio
Racimos de frutas embriagantes...
De las flores derramó muchos capullos

Y del recién nacido fue arrullante.
¡Hoy resurge, entre nosotros elegante,
E  inmortal, camina con orgullo!


Dalit R. Escorcia Marchena
Publicado en Suplemento Literario de La Libertad

martes, 6 de julio de 2010

CUBAMA: una imagen desafiante. Una entrevista al artista César Beltrán Por: Baltasar Santiago Martín y María Cristina Alarcón.

CUBAMA: una imagen desafiante.

El cubano César Beltrán tiene en sus manos de artista el instrumento prodigioso a través del cual canaliza sus rabias y logra morder la conciencia de otros con los audaces e inusuales símbolos creados y recreados por él.
César considera que su carné es la patria, y se ha atrevido a usar el arte de consignas como su arma, algo por lo que ha tenido que pagar un precio muy alto, ya que hasta ha sido víctima de atentados, pese a lo cual sigue paseándose por el mundo enarbolando su arte “subversivo”.
Como pocos, César tiene el don y la valentía de los grandes artistas, y ha conseguido plasmar en sus obras un laberinto de ideas donde pinta su historia personal, mezclándola con la angustia y la fuerza de sus propias vivencias.
Al igual que todos los cubanos, César creció bajo una carga política muy fuerte. De aquellos años, el artista recuerda su despego de todo lo que le rodeaba, lo cual era visto como un acto de rebeldía.
César nació en La Habana y se crió en el barrio de Santo Suárez. Se graduó en la prestigiosa Academia de San Alejandro, y continuó sus estudios en el Instituto Superior de Arte (ISA). Ya graduado, pasó a formar parte del grupo de diseñadores gráficos de la Casa de las Américas, y posteriormente trabajó en la revista cultural El caimán barbudo, donde comenzó a ser observado muy de cerca por las autoridades, que lo veían como un provocador y como un “diversionista ideológico”. El acoso lo obligó a buscar alternativas para salir del país, y logró escapar de Cuba vía México.
Al llegar a México se instaló en el Distrito Federal durante casi tres años. Le parecía increíble poder decidir qué hacer y adónde ir libremente, algo que lo conmovía profundamente, ya que le hacía recordar las tristes y tenebrosas imágenes que vio durante el puente marítimo del Mariel, cuando miles de personas fueron vejadas y golpeadas por el simple hecho de querer salir de Cuba.
En el año 2002 César se sumó a los numerosos artistas que estaban exponiendo sus obras en las galerías de Miami, particularmente en la Calle 8. Fue justamente en una galería de esta emblemática calle donde presentó su primera exposición, y tanto él como los dueños de la galería fueron amenazados de muerte y atacados violentamente por un grupo extremista del exilio histórico cubano, que vio en sus obras un acto de “provocación”, al mostrar imágenes del Ché, de Fidel y de otros personajes de la iconografía castrista.
Pese a la incomprensión inicial de ese minoritario pero poderoso sector del exilio cubano, César continuó desarrollando su “estilo” en Miami, ciudad de la que ya dice formar parte y extrañar cuando viaja a otros lugares.
De su obra más reciente, su cuadro Andrógino patriótico ha generado una corriente de opinión tan fuerte y controversial como la imagen misma.
A continuación, una entrevista realizada al artista por “GAZETA 8”:

GAZETA 8: ¿A qué le teme un artista tan controversial como tú?
César: A todo y a nada, o tal vez a la incertidumbre del día a día, o a la bella y complicada tarea de ver crecer a mi hija Amalia.
GAZETA 8: ¿Cuál consideras que es tu mejor pintura?
César: Tengo varias que me gustan mucho, y una de ellas es el Cubama, que lleva implícito un mensaje de fe y de esperanza en un líder natural que considero que puede hacer mucho para destrabar la política de los Estados Unidos hacia Cuba. Otra que me gusta también mucho es Andrógino Patriótico, obra que refleja el dolor y el desconcierto de todos los cubanos que no tenemos patria; esa necesidad de pertenencia a su terruño que sí pueden tener otros hombres y mujeres emigrados, pero que los cubanos no tenemos; vagamos por el mundo así, sin guía, por eso esta obra tiene implícito un mensaje para todos que nos hace reaccionar.
GAZETA 8: ¿Qué nos puedes contar de tus inicios como artista?
César: Mi trabajo en Cuba no fue muy prolífico, como algunos podrían pensar; más bien creo que estaba en una etapa de formación "contestataria", algo que se puede apreciar en la mayoría de mis trabajos.
GAZETA 8: ¿Qué te queda por hacer?
César: Volver a mi tierra y caminar por los lugares que amé, sin preocupaciones y sin angustias.

La edición francesa del libro La Ficción Fidel, de Zoé Valdés, destacada novelista y poeta cubana residente en París, cuenta con un diseño de César en su portada, reflejo del compromiso del artista con la causa de la libertad de Cuba.
César también suena con volver a ver su viejo auto, y mientras espera, se dedica a mostrar la que pudiera ser su obra cumbre, el Cubama, y aunque lo dice bromeando, ya su mensaje ha llegado lejos: ser libre es su obsesión.

María Cristina Alarcón y Baltasar Santiago Martín