mostrar detalles 17:05 (Hace 10 minutos)
POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

Se ha producido un error en este gadget.

http://www.viadeo.com/invite/rene-dayre.abella-hernandez

José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Síguenos en twitticon
Banner
Escrito por Baltasar Santiago Martín    PDF Imprimir E-mail
Linden Lane Magazine, un monumento a la cultura cubana en el exilio
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
AddThis Social Bookmark Button
“Como he dicho en varias ocasiones, Linden Lane Magazine es una misión que Dios me ha encomendado. De no ser así no se hubiese podido publicar ni un solo número, pues, ¿de dónde iba a sacar yo los US$2000 que costaba cada número, entre gastos de imprenta, de envío por correo y de typesetting? Incluso llegué a publicar un número estando en España, en 1983. Y sin que yo moviese un dedo, las universidades de este país, las más importantes, comenzaron a suscribirse a Linden Lane Magazine, una revista diseñada, producida y dirigida por una mujer desde la mesa de su cocina”.
Belkis Cuza Malé
omni1Con estas palabras de la mujer tras Linden Lane Magazine –donde se pueden parafrasear perfectamente la frase de Luis XIV y la de Gustave Flaubert, el autor de Madame Bovary— comenzó mi conversación-entrevista con Belkis Cuza Malé sobre la revista que fundó en marzo de 1982, hace ya más de 30 años, junto a su esposo en ese entonces, el también escritor y poeta Heberto Padilla –“a regañadientes” él, según la propia Belkis– , y mi mejor regalo para esta valerosa y talentosa mujer, además de mi amistad y mi admiración, es comentar la edición extraordinaria por los 30 años de la revista, correspondiente a la primavera del 2012, que es ya el volumen número 31.
Antes de reseñar dicho número conmemorativo, quiero puntualizar algunos aspectos que considero cruciales para resaltar la hazaña lograda por Belkis, al editar sin interrupción durante tres décadas este monumento a la cultura cubana en el exilio —porque también los pintores, los músicos y los bailarines han encontrado cobijo entre sus páginas, no solo los escritores y poetas— y poder valorar en su justa medida el significado de Linden Lane Magazine por sí misma, para Cuba, para los cubanos, y para la cultura latina en general.
Belkis y Heberto fueron los primeros “cimarrones” de la literatura cubana que “huyeron” del control absolutista del Estado, previsto ya por el dramaturgo Virgilio Piñera en la reunión de Fidel Castro con los intelectuales en 1961, en la Biblioteca Nacional, cuando el autor de Electra Garrigó declaró ante nuestro Saturno tropical: “Yo tengo mucho miedo”.
Ambos estuvieron presos en las mazmorras de Villa Marista; Heberto, durante más de un mes, a partir del asalto a su apartamento el 20 de marzo de 1971, por haber escrito su premiado libro Fuera del juego, mientras que Belkis vería su poemario Juego de damas –escrito entre 1964 y 1968– reducido a pulpa tras su publicación, en 1971.
Es completamente irónico que ambos poetas usaran en sus dos libros la palabra “juego”, cuando debían haber sabido muy bien que si con algo estaban jugando era con fuego, y no precisamente con el fuego fatuo de las antiguas tumbas de los esclavos cimarrones con los que los comparo.
El caso Belkis-Padilla —porque aquí me permito editar la historia, que casi siempre ha dejado a Belkis a un lado— fue un verdadero aldabonazo para la izquierda fascinada con el castrismo, y en 1980 el matrimonio pudo por fin abandonar el barracón.
Salvada la parte histórica, la obra poética y en prosa de Belkis Cuza Malé brilla con luz propia; no es ella una especie de luna que refleja los rayos del rey-sol Padilla, porque si deslumbrante es Fuera del juego, no menos fascinante y tremendo es Juego de damas, además de su vigencia como editora de Linden Lane Magazine y articulista de varios periódicos y revistas, así como su novela biográfica El clavel y la rosa, sobre la malograda poeta y pintora cubana Juana Borrero, y sus acuciosos libros sobre el enigma de Elvis Presley y sobre la cantante Selena, sin mencionar sus varias novelas aún inéditas.
Citando a la propia Belkis —con quien concuerdo absolutamente—, “el exilio cubano no ha aprendido de los ricos de este país (Estados Unidos), tan generosos para apoyar la literatura y las artes en general, ni ha considerado necesario —a pesar de todo su patriotismo— proteger la cultura ni promoverla. La mayoría de las actividades que se realizan fuera de Cuba son por iniciativas personales, con un gran sacrificio por parte de todos”.
Durante los últimos cuatro años, he visto a Belkis preparar cada cuidada nueva edición del magazine desde la mesa de su cocina, día tras día, sin el amparo de una remuneración equitativa, y sin ni siquiera la seguridad de que los propios escritores publicados compren un ejemplar, a tal punto llega la desidia —por llamarle de algún modo— de muchos de ellos, que debían ser los primeros en comprar la revista, pero ni así Belkis claudica ni se desanima.
Por ejemplo, este número por los 30 años de la publicación tiene 154 páginas, y un total de 186 colaboradores (poetas y escritores cubanos del exilio) y 67 pintores y artistas, también del exilio, salvo el autor del José Martí que aparece en la portada, el pintor cubano Jorge Arche (Santo Domingo, Cuba, 1905 - Cádiz, España, 1956). Cuatro escritores se autoexcluyeron, “a pesar de que a todos ellos se les envió un e-mail invitándolos a colaborar, y no una, sino dos o tres veces, y ni se tomaron el trabajo de contestar”, según nota de la propia Belkis en la presentación del número, “y por razones extrañas y ya casi imposibles de solucionar, dos escritores quedaron fuera: Juana Rosa Pita y Jorge Oliva. No sé realmente qué pasó, ni cómo desapareció la página en que estaba el poema de Juana Rosa. Y con Jorge Oliva la cosa fue distinta, pues no encontré por ninguna parte sus textos, lo que lamento”.
A su vez, “el escritor chileno Roberto Ampuero, quien vivió largos años en Cuba y es el famoso autor de Nuestros años verde olivo —entre muchos otros títulos que han alcanzado gran popularidad—, ha tenido la gentileza de escribir un texto especial sobre su amigo Heberto: ‘Heberto Padilla en Valparaíso’. Tengo que agradecérselo doblemente, pues lo hizo mientras se encontraba en Chile asistiendo a los funerales de su querido padre. En la actualidad Roberto Ampuero ocupa el cargo de embajador de Chile en México”, nos explica también la tenaz editora, quien también ha incluido un texto del mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura: nada menos que su “Carta a Heberto Padilla”.
Me constan la pluralidad y la imparcialidad con que Belkis publica, y admiro cómo no discrimina ni a quienes la han atacado o herido alguna vez, cosa que no abunda en el mundillo intelectual, plagado de celos, rencillas y agendas ocultas, pero la agenda de Belkis es clara y diáfana, como ella misma expone en dicha presentación:
“La razón de este número extraordinario va más allá de la literatura. Con él deseamos demostrarle a todos los que quieran leernos que los escritores y artistas cubanos, viviendo en el exilio, en una situación de desventaja —y muchas veces de impotencia—, hemos seguido creando, sin olvidar a nuestra sufrida Isla. Al menos, me da satisfacción decir que somos libres y que durante estos 30 años no hemos censurado a nadie, como se hace en Cuba, ni nadie nos ha dicho lo que tenemos que escribir o decir”.
No es nada gratuito que el retrato de José Martí pintado por Jorge Arche sea el que aparezca en
la portada del número, pues Martí, quien vivió la mayor parte de su vida en el exilio, es el mejor símbolo de que aun viviendo fuera de Cuba podemos serle útiles, máxime cuando el exilio cubano sigue sin quitar el dedo del renglón después de 53 largos años, cuando a esas alturas ya en la Unión Soviética y en los demás países socialistas de Europa se habían resignado a soportar el totalitarismo, y tuvo que llegar un Gorbachov para desmontarlo desde el poder.omni2
Abre LLM con un texto de Belkis titulado “Treinta años es nada”, donde hace un ameno recuento de la historia del magazine, seguido por “María Zambrano: de Madrid a la eternidad”, “quien merece una tumba junto a los más grandes”, según su autor, el infaltable Heberto Padilla; y luego un desfile de 186 interesantes textos donde sobresalen los de Reinaldo Arenas —quien fuera colaborador de la revista hasta que Belkis tuvo que “sacarlo a patadas”, según su propia confesión—, Gastón Baquero, Levi Marrero, Guillermo Cabrera Infante, Eugenio Florit, Severo Sarduy, Lydia Cabrera —“Los huesos de los Santos”—, Nivaria Tejera, Eduardo Manet —“Cuento de amor entre pintores”—, José Lorenzo Fuentes, Antonio Benítez, Carlos Alberto Montaner, Matías Montes Huidobro, René Ariza, Lorenzo García, Carlos Victoria, Raúl Rivero, Daína Chaviano, Orlando Fondevila, Daniel Fernández, Pío E. Serrano, Juan Abreu, Félix Luis Viera (colaborador de Newsweek en Español), Luis de la Paz, Ángel Cuadra, Jacobo Machover, Eliseo Alberto, Antonio José Ponte, Luis Agüero, Néstor Díaz de Villegas, Elena Tamargo y Felipe Lázaro, entre tantos, que mencionarlos a todos haría muy larga y tediosa la lista, y con hermosas ilustraciones intercaladas entre los textos —pinturas y fotos— de 67 artistas plásticos exiliados, entre los que se destacan Jesús Selgas, Ena Columbié, Ramón Alejandro, Guido Llinás, Baruj Salinas, Delio Regueral, Clara Morera, Arístide, Humberto Calzada, Arturo Cuenca, Hugo Consuegra, Gina Pellón, Chago, Miguel Ordoqui, Alejandro Lorenzo, Carmen Herrera, José Mijares, Rafael Soriano y Eduardo Michaelsen, lo que denota la sensibilidad y el buen gusto de Belkis también para el diseño, así como su declarada vocación “multimedia”.
Como acostumbraba a decir mi madre, Elsa Garrote, ya fallecida, cuando algo le parecía muy bueno, este volumen 31 de LLM “es un verdadero dulce”, tanto por su forma como por su contenido, por lo que invitamos a los lectores de esta reseña a que lo adquieran, que es la mejor manera de apoyar a Belkis y a la cultura cubana en general, pues Linden Lane Magazine es su monumento en el exilio.
TOMADO DE:  http://newsweek.mx/index.php/Mundo/linden-lane-magazine-un-monumento-a-la-cultura-cubana-en-el-exilio.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario