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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

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José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Guillermo Arango: relatos, tradiciones y memorias

 
GUILLERMO ARANGO Arnaldo A. SImon / El Nuevo Herald
Imagen 1 de 3

BELKIS CUZA MALÉ

ESPECIAL / EL NUEVO HERALD

Tengo la impresión que ser de Cienfuegos es algo muy especial.  Al menos todos los que he conocido que nacieron allí hablan de esa ciudad cubana con el mismo entusiasmo que si se tratase de Paris. ¿Por qué? ¿La influencia francesa?  No sé bien, pero Cienfuegos, de seguro, debe su patronímico a circunstancias reales.       
Pero de cienfuegos en particular quiero hablar hoy con un escritor nacido en esa tierra, un poeta radicado hace años en Ohio, y que se ha propuesto contarnos las leyendas y memorias de su “patria chiquita”. Me refiero a Guillermo Arango (Cienfuegos, Cuba, 1939), quien acaba de publicar un libro imprescindible para conocer de primera mano los secretos y vaivenes de la ciudad con nombre luminoso y terrible. El año de la pera, publicado por Ediciones Universal de Miami, satisface la curiosidad de sus lectores y nos adentra en esa tierra tan hermosa como lejana para los que ya no la habitan.
A Guillermo Arango (Cienfuegos, Cuba, 1939) lo conozco desde hace años, y si tuviera que definirlo en términos literarios diría que es un escritor perseverante, que sabe lo que quiere y que no desmaya en su labor. El año pasado Ediciones Universal de Miami publicó, por ejemplo, su libro de cuentosGatuperio. “No soy un escritor de domingo”, me dice para que sepamos lo que ya nadie duda, pues en la última década ha publicado varios libros: poesía, cuentos, y ahora estas espléndidas memorias de su querida Cienfuegos.
“Alguien ha dicho que ser cubano es un orgullo pero ser cienfueguero es un privilegio”, aclara. “Creo que así nos sentimos todos los conterráneos, como si hubiéramos sido acuñados con un sello especial. Creo que hay como un gusanillo que llevamos dentro, me refiero especialmente a los que escribimos, una especie de “sortilegio” que nos prende a esa tierra”.
A un escritor como Guillermo Arango, con una obra que crece cada día, se le puede preguntar por su género favorito, y cuál de sus libros prefiere.
Son cinco los libros de poesía y dos en prosa pero en realidad no tengo un género preferido. Para mí la poesía es inmediata, es dardo; la prosa es algo más reposado, aunque puede ser tan intensa como la poesía. Mi libro preferido ha sido siempre el que estoy escribiendo.
¿Fue siempre una vocación o la necesidad de ganarse vida en este país lo que le llevó a dar clases?
Fue siempre una vocación, indudablemente, y con todo el bagaje universitario que tenía fue lo más práctico que pude haber hecho. Comencé enseñando en colleges pero cambié pronto a trabajar en planteles de Segunda Enseñanza. Fue una decisión práctica ya que el salario era infinitamente mejor y yo tenía una familia que mantener. . Fue una experiencia muy positiva. No obstante, después de mi jubilación he vuelto a enseñar en la universidad.
¿Qué estudiaste en Cuba, cómo fue tu formación? ¿Cuándo y en qué circunstancias saliste de Cuba?
Siempre he sido parcial a las Letras, las Humanidades. En Cuba tuve la experiencia de la Universidad Nacional, La Universidad de Las Villas, y la de Villanueva. Ya en los Estados Unidos, pensé que era una soberana tontería repetir lo que había hecho en Cuba y obtuve un MFA, con especialización en “creación literaria”, algo nuevo, que no existía en nuestro currículo, y que entraba de lleno en lo que quería hacer: escribir. El escribir un libro sobre Cienfuegos fue algo que se caía de la mata, como el que dice. Siempre la he tenido como una ciudad mágica, insondable, llena de poesía, no obstante ser, tal vez, la ciudad más “joven” de la isla ya que fue fundada en 1819.
De cómo salí de Cuba llevaría tiempo explicarlo y tal vez haya aquí un libro en “remojo”. Digamos que fueron circunstancias especiales. Recuerda que aunque nací en Cuba, soy hijo de españoles y España ha sido una segunda patria: he vivido y he estudiado en la península. Creo que mi formación es más peninsular que insular. El lector de seguro querrá saber, como yo, por qué Ohio y si considera a Columbus su segunda ciudad, después de Cienfuegos, claro.
¿De dónde sacaste todos esos temas que forman tu libro de tradiciones, relatos y memorias de Cienfuegos?
Algunas pocas leyendas fueron recogidas en un libro escrito hace unos cien años y que tuvo una reimpresión por los años 50, pero con un lenguaje decimonónico. Yo adapté algunas “tradiciones” e incluí otras que hasta ahora no se habían sido recogidas. Los “relatos” son, por igual, parte del patrimonio citadino. Algunos mejores conocidos que otros: recuerda que vengo de una familia con un pie en la isla y otro en la península, y siempre con algo que contar. En muchas ocasiones tenía tan sólo la simple anécdota pero tuve que investigar para enmarcarla situándola en su contexto histórico social. En las “memorias” la experiencia personal es lo que las dicta.
¿Cuánto de verdad o ficción hay en El año de la pera?
Hay un poco de todo aunque lo “histórico” no se puede alterar, las “circunstancias” sí. Como digo en el libro, no creo que las falsas memorias existan. Todo es la llaneza que en cada situación tengamos en esa recalcitrante vaguedad que hemos llamado “certeza”.
¿Cómo se ha desenvuelto tu vida de escritor y teatrista?
No soy escritor de “fin de semana”: siempre lo he tratado de hacer de a diario. Hago y publico lo que puedo. Tengo un cuento escrito sobre esa situación: un poeta al que no se le ha prestado mucha atención en vida, que en sus últimas horas, todavía, sigue escribiendo no importa qué. Sobre el teatro, bueno, eso es otra cosa que realmente llevo en la sangre. Yo empecé con el teatro. Tanto en Cuba como en España trabajé en el escenario y entre bastidores. Aquí en Estados Unidos he hecho teatro en Chicago con títeres, y en Columbus con grupos aficionados. Como sabes, me han dado un premio internacional por una obra que todavía no ha tenido “la prueba de fuego” de las tablas; tal vez algún día un teatrista se interese en montarla. Tengo escritas varias piezas y adaptaciones que tal vez vean la letra impresa en un futuro cercano.
¿Qué escribes en la actualidad?
Actualmente estoy trabajando en un libro de relatos y preparando un libro de poemas. Tengo en proyecto hacerle un homenaje personal a la poeta cienfueguera Mercedes Matamoros, aunque todavía la Musa no me ha ayudado mucho en esto. • 
Guillermo Arango presentará en la Feria del Libro del Libro de Miami ‘El año de la pera’, el domingo 11 de noviembre a las 530 p.m. en el Salón 2106 del Miami Dade College.

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