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POETA EN LA LUNA DE CUBA

LINDEN LANE PRESS Issue 2:

A book of poetry by René Dayre Abella, Cuban poet living in San Diego, California. /Un libro de poemas de René Dayre Abella, poeta cubano residente en San Diego, California.

Cita de Jorge Luis Borges

"Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de líderes, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes de un escritor".
Jorge Luis Borges.

EL BLOG DEL POETA RENÉ DAYRE

http://www.viadeo.com/invite/rene-dayre.abella-hernandez

José Lezama Lima: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,
ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,
un redoble de cortejos y tritones reinando.


sábado, 24 de febrero de 2018

Alina Galliano. La memoria del viaje

La poeta cubana Alina Galliano
La poeta cubana Alina Galliano
La poeta cubana Alina Galliano falleció el 7 de diciembre de 2017 en la ciudad de Nueva York, donde residía desde 1968. Su relevancia resulta indiscutible dentro de las letras cubanas, entre otras peculiaridades, por textos que revelan el drama del exilio y una identidad fragmentada. “El viaje simbólico abierto a significaciones sin fin, tan expresivo de la conciencia diaspórica, se deja leer en vínculo profundo con el yo inagotable de la poética de Alina Galliano”, ha afirmado Aimée G. Bolaños.
Gracias precisamente a la iniciativa de Aimée, junto con María José Mures, publicamos en Árbol Invertido este dossier en su homenaje.
Alina Galliano nació en Manzanillo (actual provincia de Granma) en 1950. Se crio en el poblado de Campechuela. Salió de Cuba con 16 años hacia España. En 1979 se distinguió como primera finalista en la primera bienal de Barcelona, y al año siguiente apareció en Colombia su poemario Entre el párpado y la mejilla. Casi una década después publicó en España su segundo libro: Hasta el presente (Poesía casi completa). Con La geometría de lo incandescente (en fija residencia) ganó el premio Letras de Oro (1990-1991). Publicó más de veinte títulos.
Formó parte de Radio Cox New York y de Magapalabras en YouTube, desde donde leía la obra de otros poetas y la propia. En una entrevista ofrecida a la revista Otro Lunes, en 2012, manifestó acerca de la poesía: "Es un gesto creativo de amor integral, por cuanto puedo hablar desde ella en amoroso tacto y mixtura, ya sea al escribir sobre la mitología de una nación o sobre el amor que, generoso, siempre me encuentra en cuerpo y alma a presente y sin condiciones para poder continuar transformándome en un mejor ser humano sobre este planeta".
En carta dirigida a Aimée G. Bolaños, y que ésta incluyó en Las palabras viajeras (Ed. Betania, 2010), confesaba: “Yo nací entre los mimos de una casa señorial que habitaba de lleno los sonidos del mar. Yo nací un ser feliz y entre cocuyos me sentaba a contar junto a mi abuela las fases de la luna, el invisible olor de las estrellas y a sentir sin remilgos, la soltura de que me abrazaran de modo sostenido y entre besos. Mi amor por la vida y todos los seres se desprende del hecho de que tres veces he observado la muerte pasar por mi lado, sin miedo a ella y me di cuenta de que Teresa de Ávila y mi abuela Nena tenían mucha razón al haber dicho, pasa por los lugares como si nunca pudieras regresar y enseña tu corazón, siembra la alegría, dile a los seres con los cuales tienes oportunidad de compartir que son un precioso regalo, que su hermosura es irrepetible y que no han pasado por tu lado sin que tú no los vieras y los agradecieras. El vivir solo se borra o monotoniza cuando tú dejas de crecer y valorar el encaje de su cambiante eternidad”. Y concluía: “Sabes, tengo muchas ganas de irme a ver, a quererme con el mar, quiero sentir cómo su vida me rodea, llenarme la boca con sus olas, navegar cuerpo a cuerpo con su espuma y ponerme en la cabeza una corona de algas marinas. Hace tanto tiempo que no siento entre los dedos de los pies el calor y suavidad de las arenas y mis pasos sienten la orfandad que eso contiene. Entonces me vuelvo a las orillas de mi Pueblo, Campechuela, y hundo mis pies en su mineral y negra arena y busco caracoles o pequeñitas caguaras de color rosa, tesoros que recrean mi visión y la tesitura de mis manos”.
Según Diario de Cuba, las cenizas de Alina Galliano fueron “depositadas en un nicho en el Trinity Church Cemetery en Manhattan, Nueva York”. (Redacción de Árbol Invertido)


DE: LITOGRAFÍAS A PARTIR DEL AIRE
Estoy en libertad,
ahora comienzo a saborear ese arte del viento
cuando acaricia las piedras y las transforma
al crear sobre sus superficies la memoria del viaje,
lo versátil de vivir sin fronteras,
de saber que nadie lleva consigo sus pertenencias
y que la vida es una pasión de amor incontenible.


DE: HASTA EL PRESENTE. POESÍA CASI COMPLETA
XVIII
Este viejo dolor,
como un amigo,
viene despacio
a darme compañía,
se fuma junto a mí
su cigarrillo,
me pide un poco de café,
comenta,
este mar de recuerdos
donde eres
un juego coloquial
a mi cabeza
tejiendo en mí
su puente a la distancia:
memorias en mi rostro
o en mi labio
huellas de ti
de tu existir cruzando
en delicado hacer
sobre mi vida,
que respira tu imagen
por el párpado
y hay momentos
que surges de mis manos,
un hilo de luz
a sostenerme el violento
vacío de los abrazos;
ese silencio
donde el hueso canta
su abierta soledad
con los sillones
lo mismo que un aroma
y se reparte
en sutil elocuencia
por el cuarto;
porque ya eres
alquimia de papel
sobre una mesa de noche,
fijo perfil que ausente
me saluda
y sin saber comparte
mi cansancio;
pero todo, mujer,
tiene un destino,
más que raíz es ala,
movimiento,
en tenaz ecuación
hacia la atmósfera:
allí tu corazón tiene su idioma,
su vernáculo golpe,
que sin decir ni alzar la voz
siempre te llama.


DE: EN EL VIENTRE DEL TRÓPICO
II
Por semanas enteras he tratado de sostener
entre saliva y lengua
las posibilidades de un caimito,
pero los dientes
carecen de memorias,
viven en disidencia
con el trópico,
son incapaces de atravesar
los meridianos del sabor, su furia,
que trajinando el paladar
conversa un proyecto de pulpa
en coito perfecto
con mis muelas.
Entonces desde aquí
soy la otra boca,
interminable mutación
que puede lo mismo
que un manglar bordear la Isla,
definiendo los paralelos del olor,
marcando
la zona donde el hambre come espejos.

IV
Con una taza de café es posible
asesinar sin crimen las palabras,
habitar una isla en cualquier parte,
devorar la existencia con un gesto tan simple
que Dios podría borrarse por completo
o despertar su propia limitación
guardando un minuto de espanto.
Con una taza de café es posible
atravesar todo el silencio a un cuerpo,
existir tanta vida sin tragedia
o ser el ojo de la manta raya
descubriendo la imprevisible costa
del instinto.
Con una taza de café es posible
tocar el borde de la calentura,
la solitaria fiebre de su hábito
o mirarnos de frente con la ausencia.

XIV
La insolación de ganas fue tan grande
que ni con palo de maguey pudimos
prevenir la brujería que rondaba
la casa de los muertos y los caminos.
Hasta la yagruma tuvo
sueño de raíz de violeta,
adormidera le dieron
al guardián de la manigua
para que se quedara sin habla
y soñara sueños largos.
Por eso ni el Monte tuvo tiempo
de secretear su jayajabia,
de preparar la protección con jugo
de rómpelo todo
y por eso pudo entrar así, con Bagá:
con talismán de ladrones,
talismán de jugadores de los buenos,
de esos que nunca pierden cuando juegan,
talismán de gente
que expone la vida sin pestañear,
gente que sabe asentar el filo
a la navaja que no es suya.
Por eso llegó así, enarbolando la fiesta,
emborrachando todo entendimiento.
Cara de adelfa, le gritaban el paso,
cara de adelfa
porque como la adelfa
sin dejar entrever
escondía la ponzoña
en la belleza del color
y nadie adivinó que venía,
emparentado con majá, por nacimiento.
Naná Burukú en reverso
y devorando la salud, en vez de darla,
oyú arayé: comiéndose al mundo
con la brujería de sus ojos
y nosotros cansados del desparpajo,
cansados de la abundancia
de ser dos veces siendo,
le dimos una isla como ebó,
envuelta en hojas de trópico,
una niña-bonita, país-ebó,
envuelta en hojas de malanga.
Esa fue nuestra primera ofrenda,
después se lo dimos todo,
le dimos la conciencia, el antojo,
la avaricia, la sabrosura de vivir,
la elegancia de ser no una isla,
sino un archipiélago de ellas.
Por eso tuvimos que irnos
con la música a otra parte,
aprendiendo todo el horror,
toda la bonitura, toda la distancia
que pueden caber en noventa millas de deseos.
Como un paisaje en medio del asombro,
así nos fuimos, así comenzó el abandono,
la marea sin fin, la pesadilla
de azabache y nácar;
como si fuésemos el inaudito espejo
de lo antes tenido,
atónito paréntesis, haciendo
de cada latitud un préstamo
donde reproducir el buche de café,
los batidos de guanábana,
los juegos de dominó
y una historia tan bella que hasta ahora
nadie ha sido capaz de desmentirla.


DE: LA GEOMETRÍA DE LO INCANDESCENTE (EN FIJA RESIDENCIA)
XIX
Utilizas tus pieles
para amarme,
fiel al tacto de todo
eres presencia,
espejismo de huesos
sobre el hueso.
En los giros de ti
los sin iguales
vértigos de tus formas
complementas,
este ávido rito
donde vivo.
Tu nombre cambia
levedad al sonido,
puedo llamarte
y cada monosílabo
tiene un distinto modo
al sostenerte.
Los paisajes
se visten de perfiles:
los tuyos,
los que guardas casi siempre
para un continuo
sorprender la imagen;
no consigo escapar
a tus pupilas,
todos los rostros
tienen tus miradas,
partículas de ti
que simplifican
los secretos rincones
de mi espalda,
para encuentros de mí,
con tus posibles.
Los espejos contienen
tu estructura:
me peino frente a ellos,
te convoco,
azogue de mis uñas
y ese modo, que tienes,
de inundarme día tras día.

XXII
Qué implacable resultas:
tus distancias
saben hacerse verbo
entre mis dedos,
atraviesan
en digital olor
cada detalle.
Para entrar en tus zonas,
para ser dimensión
de los lugares
donde habitan
tus más frías pasiones,
tengo que caminar
lo inesperado,
el cero diagonal
que reproduzca
una posible
intimidad contigo;
es allí donde sabes
sujetarme
en un abierto gesto
con tus ojos,
espesando el silencio,
llamándote a la entrega,
transformando minutos,
circunstancias,
haciéndome de ti:
tu laberinto.

XV
En ti reside
todo itinerario:
todas las horas
tienen cosas tuyas,
huellas de ti
cruzando todos los relojes,
definiendo mis pasos,
marcando en las aceras
tus presencias.
Mi olvido se transforma
simplemente,
en un acto de fe,
es la manera más segura
que tengo,
de caminar sin tregua
hacia tu encuentro
vaciando la memoria:
sin más antecedente
que este latido
programando el cuello;
donde siempre resultas
diferente,
donde ninguna otra
circunstancia, podría
repetirte o sostenerte, porque eres:
la geometría de lo incandescente,
el punto en la espiral
de lo inaudito.
Alina Galliano
Nació en Manzanillo, Granma, en 1950. Ha publicado más de  20 poemarios. Salió de Cuba a los 16 años para España. Más tarde viajó a Nueva York, EEUU, donde residía hasta el momento de su muerte. el 7 de diciembre de 2017.
Entre los títulos de poesía publicados por Galliano se encuentran Entre el párpado y la mejilla (1980) y Hasta el presente (Poesía casi completa) (1989).
La autora ha sido incluida en antologías en publicaciones españolas, argentinas y norteamericanas, como Poesía cubana contemporánea (1986), Poetas cubanos en Nueva York  (1988), Americanto (1988), El alba del hombre (1991), Poetas cubanas en Nueva York/Cuban Women Poets in New York (1988) y Paradise Lost or Gained? (1991), entre otras.
Su obra La geometría de lo incandescente (en fija residencia) ganó el premio Letras de Oro (1990-1991) en el género de Poesía.
Galliano también publicó, bajo el título Otro fuego a liturgia, los poemarios: Del Tiempo y otras puertasLa danza en el corazón de la esmeraldaEl libroinevitable sílabaentre el marfil y el agua y Litografías a partir del aire.

Comentarios:


Carmen Karin Aldrey (no verificado) | Sáb, 17/02/2018 - 21:34
Siempre será recordada, por la excelencia de su poesía y su gran humanidad.
Maya Islas (no verificado) | Sáb, 17/02/2018 - 22:08
No puedo decir "felicidades" por irte, pero sí puedo decirte "felicidades", porque tu obra acompañará a muchos.
Ya eres parte de Cuba, la mítica.  Hermosa foto de Alina, que veo por primera vez. Felicito a "Arbol Invertido"  y a
Aimée Bolaño  por el honor dado a la poeta en su partida.
Rosa (no verificado) | Mar, 20/02/2018 - 17:54
Qué maravilla de poesía, y hermosas palabras la carta a Aimée G. Bolaños.

Francis Sánchez (no verificado) | Sáb, 24/02/2018 - 14:54
Muchas gracias por la amable recepción de nuestro trabajo.
Francis Sánchez (no verificado) | Sáb, 24/02/2018 - 14:55
Gracias a ti Maya. Ilustres almas son ustedes
 
Gracias Maya por traernos este bello homenaje a nuestra siempre querida Alina Galiano.
 
TOMADO DE:  http://www.arbolinvertido.com/poesia/alina-galliano-la-memoria-del-viaje#undefined.gbpl.gbpl.uxfs.hpvt

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